La pobreza de vocabulario de muchos de nuestros jóvenes es para llorar y ver a alguno de ellos con un libro en las manos, en un tren o autobus, toda una pieza de museo. La idiocia colectiva que nos invade es ya epidemia. Prestarle atención, por ejemplo, a los comentarios realizados por Belen Esteban en una cadena de la TV privada, ya demuestra lo bajo que hemos caido.
Aquí, lo único que prospera y lamentablemente, es el "enchufismo". La figura del enchufado, al que hoy dia, sofisticadamente, denominan "asesor", es lo que abunda en todos los estamentos políticos. Lo más triste del caso es que esta genereralización de la corrupción comienza a ser socialmente aceptada. Son ya muchos lo que lo consideran como algo normal. Que un partido político, por ganar unas elecciones, coloque a todos los suyos, es lo justo...¡¡faltaria mas!!.
Ejercer de cacique en España se ha convertido en algo tan habitual que ya no llama la atención a nadie. En toda contratación municipal, le pertenecia al partido o ser amiguete del alcalde o concejal implicado, forma parte del buen resultado de la gestión que posteriormente se agradecerá con unas buenas entradas para los toros, futbol, o como se lleva ahora con unos trajecillos a medida. El problema viene cuando alguien se va de la lengua y aparecen las denuncias y querellas. Solo hace falta leer un periodico para enterarse de las sinvergonzonerias del dia.
Tirar de fondos públicos en beneficio propio está de moda, y si no, que se lo pregunten a la vicepresidenta Fernandez de la Vega con sus arreglitos en la Moncloa: urinarios digitales con fragancia, nueva climatización, circuito cerrado de televisión, mobiliario de su despacho, mandos electronicos, grupos electrogenos, etc. etc. Total, más de 10 millones de euros..¿Pensarán quedarse toda la vida?..¡¡Que verguenza!!
Esa idea de replicar los escándalos con más escándalos para colectivizar la inmoralidad, es como aplicar el ventilador a la basura o dedicarse a urgar debajo de las alfombras del contrario. Repartiendo entre muchos, tocan a menos porqueria y pasa desapercibido. Bueno, por lo menos es lo que ellos creen....
Atentamente.
Jose-Tomás Cruz Varela
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