El concierto de clausura del V Ciclo de Música de Cámara que se ha desarrollado a lo largo de las últimas tres semanas en nuestra localidad se convirtió el sábado 9 de Mayo en una auténtica fiesta de esta especialidad de la música clásica, la música de calidad que ha sobrevivido a lo largo de cientos de años y que forma parte de la cultura de todos. Como adelantó Antonio Heredia, Coordinador del Ciclo, en la presentación de este último concierto, se consiguieron momentos concretos de ese encantamiento singular que la gran música atesora.
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El Trío Arbós, que dio sobradas pruebas de su calidad y prestigio internacionalmente reconocidos, logró convocar a cerca de 150 espectadores (número difícilmente superable en convocatorias similares en Málaga capital) interpretando un programa lleno de contrastes en su forma y expresividad musicales, fiel ejemplo del lema e idea motriz de esta edición del ciclo de cámara. Después de la interpretación de una breve obra del compositor contemporáneo Henze, los asistentes pudieron disfrutar de una obra de la época de madurez de Mozart en la que quedó plasmada esa extraña mezcla de melancolía y alegría humanas características del gran compositor vienés. Pero el plato fuerte, la gran sorpresa para la mayoría del público asistente, fue la emocionante e inspirada interpretación del trío nº 2 de Shostakovich; una obra plagada de temas de origen judío y sobre su holocausto del pasado siglo en el que el compositor se inspiró.
La atmósfera densa unas veces, atormentada, sarcástica y macabra otras sin olvidar momentos de gran lirismo, atrapó inevitablemente a todos los espectadores. Inolvidable concierto final de este ciclo en el que han desfilado intérpretes consolidados como el Cuarteto Alborán y su solista de violonchelo Tilman Marenholtz y los jóvenes solistas del Cuarteto Granada que han puesto en evidencia la inagotable diversidad del gran patrimonio musical con interpretaciones de músicos separados más de doscientos cincuenta años.
Manuel López Mestanza
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