Entre los urgentes cambios estructurales que tantos expertos reclaman para nuestro país, y no digamos para Andalucía, destacan los relacionados con las nuevas tecnologías de la información, para acercarnos a nuestros vecinos europeos en igualdad de condiciones a la hora de competir y salir del subdesarrollo tecnológico en el que estamos inmersos. Como ejemplo de estas carencias, os cuento la historia -para no dormir- de un querido amigo que ha decidido trasladar su empresa de distribución a uno de nuestros polígonos, concretamente el ubicado detrás del hotel Cortijo Chico de la Avda. de las Américas.
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El hombre tuvo la genial idea de instalarse en nuestro pueblo por varios motivos, entre los destacaban la cercanía a su vivienda y la futura conexión con la hiperronda, además de los problemas logísticos y de espacio que padecía en Torremolinos, su anterior ubicación. Su pesadilla empezó en lo que a servicios básicos se refiere, cuando solicitó el alta de electricidad y obteniendo un plazo mínimo de quince a veinte días para el alta de la misma. Pero lo mejor vino después al solicitar línea de teléfono, imprescindible para una empresa de distribución que tiene en Internet su principal recurso. Según los técnicos instaladores, su nave no tenía cableado para dicha instalación por lo que no podía tener línea, a no ser que instalara uno de esos vía radio con una velocidad y precio de país tercermundista.
Y es que esto de las nuevas, y viejas, tecnologías no va con nuestros políticos, que se les llena la boca a la hora de ofertar megas para “todos” los andaluces o promover la construcción de naves industriales para nuestros emprendedores, muy monas ellas, como nuestras rotondas, pero con menos contenido tecnológico que un carruaje de feria. Y si no que se lo digan a esos vecinos, entre los que me incluyo, que tras varios años instalados en nuestras viviendas aún no disponemos de cableado telefónico para poder acceder a una conexión básica de calidad.
Por otra parte, cambiando de tema y siguiendo el titular, no estaría de más que el Gerente de la fundación de las canteras, aparte de regalar viseras, promover el break dance, el hip hop, y de subvencionar la subvención, nos dé una explicación de la tormenta de polvo que cubrió medio pueblo el sábado por la mañana procedente del cráter de las canteras, “que tanto bueno han hecho por nuestro medio ambiente”, y que cubrió por completo el cielo azul y nuestras vías respiratorias, cual tormenta de arena procedente de Africa. Sería de agradecer, y por favor, que no nos salga con el poniente.
Rafa Calasanz
rafacalasanz@hotmail.com |