En estos 6m2 restantes, nos metemos unas treinta y cinco personas (hombres, mujeres, niños y niñas) para cambiarnos de ropa, y esperar salir a escena. Además, todo esto con el atrezzo necesario por medio. Hay ocasiones en que no puedes ponerte el pantalón, porque le das con el culo al que está detrás. Es vergonzoso. Llevamos leggins y camisetas debajo de la ropa aunque en el escenario con los focos hace un calor asfixiante. Por vergüenza. Os cuento otra situación graciosa: Estábamos en el cuarto de la ducha (tiene puerta) semidesnudas, y entra un chaval de unos trece años buscando entre nuestras piernas su bolsa negra, porque la había dejado en el suelo. Lo echamos a empujones. ¿No pensó nadie en su momento, qué tendría que haber dos vestuarios? ¿uno para hombres y otro para mujeres? Sé que tendremos un nuevo teatro. Sé que será la envidia de la provincia. Pero hasta entonces pueden transcurrir años, y ese salón se utiliza diariamente. Como responsable del área de cultura de Unión Progreso y Democracia (UPyD), quiero reclamar dos vestuarios, más amplios y dignos.
Maribel MENA (Area de cultura de UPyD) |