La aparición de la caja Castilla-La Mancha (CCM) en el mundo financiero andaluz y Unicaja tratando de salir en su rescate, ha trastocado los planes que la Junta de Andalucia tenia previsto para el sector y que pasaba, como todos conocemos, por la fusión de la malagueña Unicaja y la sevillana Cajasol, como principio de esa vieja idea sobre la creación de uan "caja única andaluza".
Los problemas de solvencia de la caja Castilla-La Mancha, aceleraron la absorción de dicha entidad por parte de Unicaja, postergandose por el momento la unión Unicaja-Cajasol, como en principio estaba previsto.
Antes este inesperado atraso y modificación de planes (hoja de ruta actualmente). parece ser que el presidente de Cajasol, Antonio Pulido, intenta tomar iniciativas por su cuenta, tendentes a lograr una posible fusión con la cordobesa Cajasur, si bien las conversaciones sobre esta posible vinculación se han mantenido de forma totalmente reservada, encontrandose detrás del tinglado altos cargos del Partido Socialista y con el respaldo politico del secretario de Organización deñ PSOE de Andalucia.
En opinión de ciertos círculos, Antonio Pulido es bastante cuestionado en Sevilla y según dicen, siente un respeto hacia Braulio Medel cercano al miedo, con lo cual, alejándose del prestigioso financiero malagueño a través de una fusión con Cajasur se sentiria mas tranquilo. Tampoco conviene olvidar a estas alturas de la película que Cajasol tiene considerables dificultades económicas producto de los excesos inmobiliarios cometidos por El Monte y Caja San Fernando.
Según el FMI, los ratings de solvencia de varias de nuestras Cajas de Ahorros estan bajando de forma alarmante, sin procederse a la reforma de estas entidades como ya se iniciaron hace bastante tiempo en EE.UU. y casi todos los paises europeos.
"El laberinto de las cajas" se está complicando por momentos. Nadie quiere ceder poder y el grado de politización (contaminación) es tremendo. Todos los partidos, sindicatos, autonomias, ayutamientos, etc. quieren controlar "su" caja sin una Junta General de Accionistas soberana. Colocar a los suyos, y si pueden, influir en los medios de comunicación, generalmente a través de patrocinios e ingresos publicitarios.
Para terminar, debe quedar muy claro que los agujeros y desmanes cometidos por los responsables de las distintas cajas, no van a resolverse a golpe de fusiones y absorciones impuestas por mucho que se empeñen los políticos. Esa dificil tarea corresponde a los profesionales de la economia financiera unido a la urgente reforma que está demandando el FMI como quedó señalado anteriormente.
Atentamente
Jose-Tomás Cruz Varela
|