Si lo que pretendía el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, era proporcionar claridad y transparencia a la polémica suscitada en torno a los sueldos y blindajes de los llamados "cargos de confianza", contratados digitalmente, el fracaso ha sido rotundo y no sólo eso ya que semejante actitud genera tremenda desconfianza entre los ciudadanos, dando la impresión, en base a la información facilitada a través del la web del Ayutamiento de que algo se oculta y el único objetivo deseado es salir del trance cuando antes y esperar a que escampe. |
Pues va a ser que no, alcalde. Los datos facilitados a través de internet no es lo que está demandando la "Oposición" y lo sabe. Que una remuneración resulte más o menos elevada tiene una importancia relativa; lo esencial es que dicho sueldo esté justificado y avalado por una acertada gestión, con los consiguientes resultados económicos de la empresa o cometido del contratado, unido a que "ningún otro miembro de la Corporación pueda alcanzar las mismas metas o similares rendimientos". No se trata de contratar a la baja si no de de seleccionar a las personas más adecuadas, con probada experiencia y demostrada competencia, asignándoles unos sueldos razonables.
La gran equivocación, cometida indistintamente por Gobierno y Oposición, consiste en que muchas de las contrataciones de estas "personas de confianza", obedecen a pago de favores, premiar entregas o reconocimientos a cargos políticos aunque no tengan la más remota idea de la labor a desarrollar y careciendo, en algunos casos, de la más elemental y necesaria formación.
Los datos facilitados para ser consultados son incompletos. En el listado no aparecen los nombres y el salario de cada cargo en concreto, sino simplemente una "horquilla retributiva" por categoría que nada aclara y solo sirve para "emboscar" los sueldos más elevados. En definitiva, los altos cargos de confianza (como si los restantes carecieran de ella), seguirán percibiendo retribuciones millonarias; en eso consiste la esencia de la congelación salarial como "ejemplo solidario".
Mientras no seamos capaces de desterrar la cultura del enchufismo y la corruptela, tampoco esperemos grandes cosas. Los mediocres, generalmente, solo aportan mediocridades. Cuando la información que se transmite es ambigua, el ciudadano pierde la confianza y eso no es bueno aunque el pretender tomarle por idiota es bastante peor. ¿De acuerdo Sr. Alcalde?
Atentamente
Jose-Tomás Cruz Varela |