Actualmente, todo político que se precie y organismos de la administración (central, autonómica, regional, municipal, diputaciones, etc), deben disponer de un elenco importante de "Cargos de Confianza y Asesores". La aparición de estos personajes está siendo motivo de controversia entre las distintas formaciones políticas, cruzándose insultos y descalificaciones en función del número de contratados por cada uno, sueldos asignados (incentivos, bonificaciones, pluses), duración de los contratos, blindajes, etc. Se acusan indistintamente de cometer corruptelas que suponen que suponen un sustancioso mordisco para los presupuestos. Dichas contrataciones "paralelas", entre sus múltiples aplicaciones, sirven para pagar favores a amiguetes, proporcionar trabajo a familiares, e incluso, ocasionalmente, coloca a esa "amiga íntima" eficaz, trabajadora y muy discreta... |
Resultaría de los más interesante, ahora que tanto se presume de transparencia administrativa (las de la vestimenta excitan de otro modo), que se publicase una relación por Comunidades Autónomas, Ayuntamientos en la cual constara: nombre del contratado, ocupación, tipo de contrato y sueldo anual percibido. Desde aquí y con toda humildad ofrezco la propuesta a todos los partidos políticos de nuestro arco parlamentario para que lo planteen como moción a la Cámara con debate incluido. ¡Sería de infarto!
Entre los miles de casos existentes, ha llamado poderosamente la atención la declaración de Rafael Fuentes, concejal y actual portavoz del PSOE en el ayuntamiento de Málaga, quien públicamente reconoció que "Cobraba 58.000 Euros que, con los incentivos era mucho más y en alguna ocasión podía llegar a ser escandaloso". Dichos emolumentos extratosféricos está referidos al tiempo en que trabajó en SOPDE, una empresa dependiente dela diputación malagueña. ¿Qué más se puede decir? En efecto resulta vergonzoso e insultante. Dicho personaje, muy discretamente, debería imitar a ese otro político de su cuerda, Mariano Fdez Bermejo y dimitir igualmente.
La ciudadanía ya está asqueada de tener que soportar y mantener a tanto profesional de la corrupción, amigo de lo ajeno y vividos a costa de los fondos públicos. Ese concepto que se viene utilizando últimamente y que consiste en el intercambio de denuncias por escándalos cometidos por unos y otros, viene a ser una forma de asumir que la inmoralidad se está colectivizando.
Existe también otra fórmula muy en boga mediante la cual se premia y nombra digitalmente, con puestos magníficamente retribuidos, a personas que han desempeñado cargos en algún partido político, carentes en muchos casos de la formación necesaria. Recientemente ha aparecido en la prensa uno de esos "peculiares" nombramientos referido a Jose Bernal, secretario general del PSOE en Marbella, al haber sido designado nada menos que como consejero delegado de ACOSOL, empresa pública dependiente dela Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol, encargada del abastecimiento y saneamiento del agua en la zona. Pues bien, el citado Sr.Bernal, percibirá un sueldo anual de 110.000 Euros anuales, sin tener la más pajolera idea sobre la gestión del agua. Tal retribución supera a las del presidente del Gobierno, jefe del Ejecutivo andaluz y casi dobla a la del alcalde de Málaga. ¿Cómo le ponemos al niño? Muchos de los colaboradores de ACOSOL, con mayor preparación, antigüedad, experiencia y conocimientos podría perfectamente ocupar este puesto encantados y con un sueldo menor pero no les queda mas remedio que tragar y tragar ante tanto atropello e injusticia. ¿Qué motivación les queda?
Insolencia, descaro y actos delictivos de todo tipo inundan a diario los medios de comunicación, comenzando a contemplarse como algo natural. Cada día huele más a podrido; incluso, y esto es más grave, parte de la sociedad aplaude en ocasiones al golfo, ladrón, sinvergüenza, estafador o lo que sea, identificándolo con un tipo inteligente y avispado que ha aprendido a moverse y aprovecharse en este "totum revolutun". Lo doloroso es que estos elementos, perfectamente incrustados en los estamentos públicos y privados, cada vez proliferan más; individuos mezquinos que están impidiendo el tan necesario "rearme moral" tan necesario para salir de la dura crisis que estamos padeciendo. Cada vez se impone más la teoría de: "A ti te sobra y yo carezco; ya va siendo hora de que repartamos..."
Nuestros país ya se siente saturado y decepcionado de asistir a tanta representación inútil y política de gestos con fotografía incluida, que nada solucionan.
Los adultos, damos la sensación de solo servir para sembrar y repartir escepticismo, carentes de objetivos claros, desilusionados, vacíos y sin norte. Ante tal situación y hablando de "desorientación", más valdría que nuestro ministro mas iluminado, Miguel Sebastian, en lugar de dos bombillas de bajo consumo, regalara una "brújula" a cada español para ayudarnos a encontrar el camino adecuado...El que suscribe, descreído e incapaz de plasmar una frase de esperanza, le quedaría muy agradecido recibiendo una de ellas.
Atentamente.
Jose-Tomás Cruz Varela |