Guste más o menos, el turismo de "sol y playa" sigue siendo mayoritario en "La Costa del Sol" y resulta imcomprensible el plan de regeneración que se está aplicando en las playas malagueñas. La propia consejera de Medio Ambiente reconoció que el último dragado realizado en el mar para regenerar una playa y dotarla de arena en condiciones se efectuó en el año 1993, es decir, hace 16 años; increible pero cierto. Las medidas empleadas en los últimos años para recuperar las playas proceden de tierra de aluvión de rios, arroyos y presas cuya calidad es detestable. Se trata de una tierra sucia y fangosa que solo ha servido para incrementar las críticas del turismo nacional y extranjero. |
Nadie ignora que la primera industria malagueña y principal fuente de ingresos los proviene del turismo y año tras año se va descuidando más hasta llegar a la situación actual. Por su parte, la consejeria de Medio Ambiente, organismo directamente implicado en este serio problema, entiende que extraer arena de los yacimientos marinos provocaria: "el aumento de la turbidez del agua, lo que puede provocar el enterramiento de poblaciones de especies sésiles y tambien que se vean afectadas las praderas de Posidonia Oceanica ó Cymodecea nodosa, ya que al aumentar la turbidez se afecta la capacidad de fotosintesis y se puede llegar al enterramiento". ¿Lo tienen claro?; es sencillísimo. Vamos, más o menos quiere decir..¡¡esto es lo que hay!! y al que no le guste ya sabe lo que tiene que hacer, largarse a Portugal, Marruecos o cualquier otro destino, donde les preocupa algo menos las ya citadas "posidonia y cymodacea".
La única solución para no dañar la fauna está en manos de la Demarcación de Costas", con acciones para estabilizar las calas, pero eso, economicamente debe resultar inviable con lo cual habrá que aguantarse otro verano con el mismo desastre. Incomprensible pero tan real como la vida misma....Suma y sigue en el capítulo de los despropósitos. |