Vienen al caso estas palabras para contestar a sus absurdas críticas por lo que ella entiende “una actitud negligente, ineficaz irresponsable del Equipo de Gobierno” (los calificativos son siempre los mismos, no aporta nada nuevo en su listado de improperios), respecto al inventario de bienes de propiedad municipal.
Desconozco si es que la sapiente concejala (me consta que este apelativo le irrita sobremanera, si bien ella nos llama cosas peores) tiene frágil memoria o es que alguien le escribe sus artículos de queja sin consultarle. No lo sé ni me importa. Verán: hará casi dos meses, la sra. Ávila consultó con el área de Cultura acerca de si existía alguna catalogación de obras de arte, especialmente de cuadros. La respuesta del técnico fue que desde el mediados de 2005 el área está trabajando en la catalogación y sistematización de todas sus pertenencias acopiadas durante más de 25 años de ayuntamientos democráticos: libros publicados, catálogos y cartelería, material videográfico, cuadros donados por artistas o adquiridos, y demás objetos y elementos. Hasta ahí, parecía que a la concejala de la coalición le satisfizo la respuesta.
Evidentemente, una labor tan minuciosa y ardua, basada en ordenar todo el material propio de tantos y tantos años, requiere mucho tiempo, no puede hacerse en dos ni tres ni cuatro meses; y entonces creo que es comprensible que el día a día del trabajo administrativo del departamento apenas deje tiempo para hacerlo con la celeridad deseada. Por eso, de momento estamos trabajando con un borrador que, como se puede entender, de momento es un documento de trabajo interno en proceso de crecer y que, como es lógico, no se le puede facilitar a la concejala, tal como ella ha pedido, sencillamente porque no está terminado. El hecho de que el alcalde no se lo haya podido facilitar responde a esa simple y llana cuestión y no implica que no exista ni se esté haciendo.
Por eso, como concejal de Cultura, me siento especialmente dolido y sorprendido por sus palabras, porque la edil ya sabe o debe saber –o lejanamente recordar- que el Área de Cultura trabaja sobre ello.
Sin perjuicio de que respaldo totalmente lo que ha difundido la Oficina de Prensa acerca del resto de inventarios y las razones de peso que esgrime el alcalde para desautorizar a la sra. Ávila, lo más lamentable es que esta edil, en su afán por destruir la imagen del equipo de gobierno en cualesquiera aspectos de la gestión municipal, falta a la verdad y omite lo que ella ya sabía por boca del técnico de Cultura. Insisto: o tiene frágil memoria o alguien le escribe los textos. Porque no quiero pensar que actúe así con mala voluntad y a sabiendas de que miente. Eso la dejaría en todavía peor lugar del que ya ocupa en cuanto a credibilidad.
Estimados lectores: no les aburro más. Sólo les pediré que, cada vez que la sra. Ávila, Concejala de IU-CA, exhiba sus dotes de fiscalizadora de la gestión municipal como miembro de la oposición –para eso cobra, lógicamente- a través de sus notas, comunicados y mociones, analicen sus artículos con tono crítico. Quizá vuelva a ser una demostración más de esa ‘Política de la Piñata’ que les comenté al principio: golpear, golpear y golpear dando palos de ciego y sin rumbo claro, por si acierta.
Julián Sesmero Carrasco. Concejal de Cultura |