El cumplir a rajatabla las órdenes de un partido político provoca en ocasiones, que se viva en la fantasía sin reconocer la realidad. Nuestra sociedad atraviesa una crisis económica que ha sido calificada como la más importante después de la segunda guerra mundial. Los socialistas y el Presidente del Gobierno, estuvieron falseando la realidad sobre la crisis durante meses. Primero hablaba de ajuste, después de estabilización, y hasta que el agua no sobrepasaba el cuello, no dijeron que estábamos en una crisis.
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El origen de esa crisis hay que situarlo en el fracaso del modelo neoliberal de desarrollo económico, tan defendido por el PSOE cuando gobierna, que ha originado la desregulación salvaje de la economía, la instauración de una economía de casino que ha dado rendimientos millonarios a unos pocos y ha creado las mayores desigualdades sociales en apenas una década.
Las consecuencias sociales en nuestro país de este despropósito son elocuentes: la cifra de 4 millones de parados ha sido superada, y llegaremos pronto a los cinco millones de parados, el pago de las hipotecas asfixia la economía de muchas familias, las pequeñas y medianas empresas se ven privadas del crédito necesario para su funcionamiento, las perspectivas de futuro de los jóvenes se cierran. En otros ámbitos, es significativo que los recursos para luchar contra el cambio climático se usan para otros fines.
El Gobierno del PSOE reacciona proponiendo medidas que, en lo fundamental, sólo favorecen a los bancos y a las grandes empresas, para las que si hay disponibles sumas gigantescas que se han negado siempre y se siguen negando a la educación, la sanidad, la justicia, las pensiones o la protección por desempleo.
El Gobierno de Zapatero propone recorrer un camino que no es aceptable. El sistema neoliberal no has llevado hasta aquí, que nos ha traído pobreza, exclusión, desigualdad, etc.
Frente a la política de ofrecer dinero público para sanear cuentas privadas, frente a la política de ofrecer dinero público a cambio de nada. Frente a la política de inhibirse de la situación de la economía real. Frente a la política de desinteresarse por lo que pasa a la mayoría de nuestra sociedad que ha visto y verá deteriorarse su situación económica y social. Hay otra política y otras actuaciones , al servicio de la economía de la mayoría, de los trabajadores, de los jóvenes, de las mujeres de los profesionales, de los pequeños empresarios y comerciantes, en definitiva del conjunto de los sectores populares.
Sí es posible salir de esta crisis, sin que paguen sus consecuencias los trabajadores, las mujeres, los jóvenes y los emigrantes.
Mercedes Avila. Portavoz de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre. www.alhaurindigital.com |