Somos pocos pero bien allegados. Somos pocos pero muy humanos. Somos pocos pero nos queremos. Somos pocos votos pero votamos. Somos pocos pero comprendemos. Somos pocos pero bien avenidos. Somos pocos pero seremos más. Somos pocos porque nos cansamos. Somos pocos porque nos engañan. Somos pocos porque nos saturan los problemas. Somos pocos porque no somos pasotas. Somos pocos y aún así seguimos. Somos pocos pero seremos más.
No pude estar en el acto pero mi corazón estaba con vosotros. Sé que hay muchas personas más que por motivos de trabajo como yo no pudimos asistir pero que sepan nuestros políticos que rectificar es de sabios pero ya sé sabe....
Las madres de febrero
Anoche escribí unas letrillas y esta mañana escribo otras. Me parece que si no lo hago la voz de nuestros hijos y familiares discapacitados desaparecerá igual que la voz de los desaparecidos en Argentina. Sí , estoy hablando de las madres de mayo. Imposible ponerse en el lugar de ellas, imposible sentir su dolor, imposible conocer su impotencia, imposible expresar su rabia e indignación. Es un ejemplo magnífico para todos. Comparar nuestro caso os debe parecer fuerte y no es el mismo pero veo muchos puntos comunes.
Nosotros sentimos la impotencia de los que acuden a los gobernantes, a los políticos y se sienten engañados: reuniones postergadas, reuniones prometidas y o cumplidas. Promesas, promesas, promesas... Sentimos la necesidad de expresar lo que nuestros hijos y familiares quieren. Quieren a sus antiguas profesoras, a las que se les ha hecho la vida imposible y quieren que los acontecimientos sucedan siempre de la misma forma y con el mismo ritmo. Quieren que su familia no sufra y que se centre en ellos. Quieren, quieren y sienten. Piensan desde el corazón y con el corazón. Su voz se tiene que oir a través de nosotros, de nuestra lucha. No queremos que desaparezcan sus voces como desaparecieron en Argentina tantas voces de inocentes.
Estamos en democracia. No es lo mismo. Creo que nuestro alcalde todavía está a tiempo de recapacitar. Si es una persona con sensibilidad puede dar marcha atrás a todo este proceso de privatización. Seguro y confío, que aunque nos haya fallado en todas esas reuniones y promesas, recapacitará y actuará como un gobernante serio y democrático. Confiamos en su buen hacer. Al menos escúchenos, sin tiempo, sin premura. No hable siempre usted primero y no nos deje para expresar nuestras opiniones al final como siempre ha hecho. Escúchenos. No vamos en contra de ningún partido, de ningún político, ni en contra de usted, por supuesto. Sólo pedimos lo que noscorresponde por derecho. Piénselo . Los padres, madres, familiares y personas solidarias de febrero no estamos dispuestos a rendirnos. |