Es difícil hacer desaparecer tradiciones de muchos años, pero también hay que comprender la situación del estado actual y la misión de las Fuerzas Armadas. Hay que conocer, haber vivido ambas situaciones y lo que representa el hecho de la presencia de las Fuerzas Armadas. Pocas personas se acuerdan ya, que todos los tronos de la Semana Santa y otros, eran escoltados por la Guardia Civil, desapareció y no ha pasado nada; se puede seguir escoltando los tronos voluntariamente solicitándolo as cofradías y autorizado por la superioridad, sin que las escoltas perjudiquen al servicio, ni su presencia sea computada como servicio.
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Hace tiempo ya se intentó y no se llevó a efectos, esta vez también ha quedado en aguas de borrajas, pero tarde o temprano llegará la hora que finalicen los desfiles y acompañamientos en la Semana Santa a cargo de las Fuerzas Armadas. Sinceramente supone un atractivo ver desfilar a las Fuerzas Armadas y personalmente he vivido con pasión desde muy pequeñito estos desfiles, pero esta misión puede ser sustituida de diferentes formas y creo que a cualquiera le es comprensible: Primera: Existen numerosas bandas de músicas, bandas de cornetas y tambores tan perfeccionadas que no tienen nada que envidiar a las Fuerzas Armadas. Segundo: Se puede pedir a las Fuerzas Armadas la voluntariedad de cada uno de sus componentes sin distraerles de sus misiones y servicios correspondientes, formando dentro de las mismas Fuerzas Armadas asociaciones únicamente para estos fines, sin que cause perjuicio a otros, como permisos, guardias, etc. Tercero: Es verdad que las cofradías corren con todos los gastos que ocasionan las Fuerzas Armadas, pero también es cierto que los pagos sobrantes van a los bolsillos de los que desfilan y me parece justo, pero tal vez la situación va en perjuicio de todos en general, puesto que todos son profesionales y cobran por ello. Cuarto: Sintiendo nuestra Semana Santa desde recién nacido, hay que comprender que con 4 bandas en cualquiera de las procesiones que salgan a la calle es un buen acompañamiento y una garantía, teniendo en cuenta que se trata de actos religiosos. Quinto: Es previsible la presencia de autoridades de las Fuerzas Armadas en la presidencia de la misma, circunstancias que tienen cabida en los protocolos e invitaciones a autoridades. Lo he realizado en cientos de ocasiones, con problemas y sin problemas, sin descansar en todo el día o descansado, pero nunca he recibido prebendas por ello, puesto que para las autoridades es parte de su misión. En fin, por este año según parece ha quedado zanjado el asunto, pero es una asignatura pendiente que tiene el Gobierno de la Nación que tiene que asumir la responsabilidad, ateniéndose a las Ordenanzas de las Fuerzas Armadas y sus misiones especificas.
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