El concejal Sánchez sabe con toda certeza que está prohibido por el alcalde que nadie pueda grabar imágenes en el Pleno más que los medios de comunicación, por tanto, sacar una cámara de video de forma visible y ponerse a grabar delante de todos es un acto de provocación y chulería buscando precisamente eso, la crispación, el incidente, la pelea y la controversia. El concejal Rafael Sánchez buscaba que lo echaran, buscaba el escándalo.
Ha demostrado que le importan poco los problemas del pueblo, las mociones que se presentan, la crisis económica, los parados y las soluciones para remediarlo. Al concejal del PSOE Rafael Sánchez lo único que le importaba esta mañana era el escándalo. Saco mi cámara y me pongo a grabar a ver si hay valor de echarme. Pues como no podía ser de otra forma, le han puesto en la calle.
El alcalde Joaquín Villanova con buenas maneras se lo ha advertido: “apague por favor su cámara Sr. Sánchez” y no una, sino varias veces y usted le ha desobedecido. El alcalde ha tenido incluso la deferencia de hacerle una consulta al Secretario de la Corporación sobre quién tiene la potestad de permitir o no que se graben los Plenos. El secretario ha sido claro, explícito y contundente “la decisión es del presidente de la Corporación, es él quien autoriza o no el uso de cámaras en los Plenos y hay suficiente jurisprudencia sobre eso”.
Y usted, Sr. Sánchez, ha seguido grabando. El alcalde le ha permitido incluso entrar en un debate sobre los motivos y se lo ha vuelto a advertir por activa y por pasiva en un tono educado “apague usted su cámara Sr. Sánchez” y usted le ha seguido desobedeciendo y… grabando. Finalmente ha dado orden de que lo expulsen y usted ha seguido grabando incluso cuando era acompañado por las fuerzas del orden.
Mire usted Sr. Sánchez, Joaquín Villanova no sólo es el alcalde de este pueblo, es también “su alcalde”, el suyo y el de todos, es la máxima autoridad municipal y lo es porque el pueblo de Alhaurín de la Torre lo ha decidido en elecciones democráticas. Tiene el 61% del respaldo popular, tres veces más del respaldo que usted tiene para ser concejal. Está totalmente legitimado para serlo y si usted le falta el respeto a esa persona, usted se lo está faltando al pueblo de Alhaurín de la Torre que ha decidido por aplastante mayoría democrática que sea su regidor y dicte, como así lo ha ratificado el Secretario y amparado por la ley, si se puede o no grabar en un Pleno. Usted, Sr. Rafael Sánchez, no sólo no ha respetado las normas de convivencia y democracia, sino incluso las de la más mínima educación.
Usted Sr. Rafael Sánchez puede o no estar de acuerdo con esa norma, puede rebatirla, discutirla, negociarla, denunciarlo a la prensa, en un juzgado o incluso protestar haciendo huelga de hambre encadenado a la puerta del Ayuntamiento con un cartel. Está usted en todo su derecho. Lo que no puede bajo ninguno de los conceptos es desobedecer al representante de los alhaurinos con esa actitud chulesca. Grabo porque me paso por el arco del triunfo las órdenes del alcalde. Eso lo hace un chulo, un matón de discoteca, un concejal de este ayuntamiento no lo hace.
Usted no entiende la importancia ni el valor de tener esa medalla que le acredita de ser un edil representante de la voluntad popular. Es indigno de ella. Con su actuación ha ensuciado la imagen del momento más representativo e importante de cuantos componen el devenir en un Ayuntamiento. El Pleno Municipal.
Esa foto grabando, incluso cuando es acompañado por la Policía Local después de que lo han echado del Pleno por eso mismo… por grabar le define con esa frase de la antología popular: “P´a chulo yo…”.
Los máximos representantes de su partido deben tener constancia y conocimiento del asunto porque también a la imagen pública del PSOE le salpica su actuación.
Luis Bravo |