Las pasadas navidades y la ola de frío actual, han amortiguado, momentáneamente, el deseo y/o necesidad fomentado por el Presidente de la Junta de Andalucía, Sr. Chaves, en torno a la posible fusión de las entidades Unicaja y Cajasol. No parece estar nada claro la eficacia y competitividad que se le pueda adjudicar a una Caja en función de su tamaño. Son muchos los que opinan que Bancos y Cajas de dimensiones más controlables se adaptan a los cambios de mercado con mayor agilidad y menor coste. La diferencia entre una Caja y otra la marcan los resultados de la gestión unido al servicio, atención y profesionalidad con que tratan a sus clientes, pero nunca por el número de oficinas abiertas al público. |
Que convivan varias Cajas es sano para todos. La competencia si no existiera habria que inventarla; provoca e implica un permanente interés por ofrecer nuevos e interesantes productos financieros a sus clientes, asesoramiento más personalizado y un trato, si cabe, más humano..
Al margen de la ubicación de la "Caja Única", cuyo debate político será sumamente complejo y a mas de uno le costará el "cargo" (la mayoría de los ciudadanos piensa que irremisiblemente la sede central será en Sevilla), debe prestarse especial atención al "factor humano". Entre ambas entidades, aproximadamente suman unos 13.000 trabajadores, motivo por el cual, la intervención de los sindicatos será necesaria. Concretamente, la Sección Sindical de CC.OO de Unicaja, asegura que mantendrá las premisas defendidas desde hace más de 25 años en lo que se refiere a "garantías laborales, económicas y sociales" de los trabajadores participantes en la posible fusión. A nivel de declaraciones de principios resulta encomiable pero por desgracia muy lejos de la realidad. Ninguna empresa, con independencia del sector a que pertenezca, podrá mantener la duplicidad de personas para una misma función. Lo lógico es la aplicación de la denominada "economia de escala", mediante la cual y para que nos entendamos, como ejemplo, una misma persona podrá dirigir y coordinar a la vez varias sucursales...
Esta situación, guste o no, supondrá, si la mencionada fusión se materializa. una reducción de plantilla importante en cuanto a mandos intermedios y de rango superior por la vía que todos conocemos: bajas incentivadas, prejubiliaciones, etc. A la postre, destrucción de empleo puro y duro. A los que no acepten la "salida negociada" de su Caja, ya pueden imaginar lo que les espera: aplicación inmediata de la "movilidad geográfica", eso si, muy bien explicada y razonada pero recomendandole haga las maletas cuanto antes aceptando de buen grado el puesto que le espera en la capital de Andalucía...Total: cambio de casa, cambio de colegios, cambio de amigos, etc...y el consiguiente deterioro de la armonía familiar.
Para terminar, a nadie se le oculta que los sindicatos últimamente y por razones de muy diversa índole (subvenciones estatales, bajísima afiliación, liberados, etc) no se muestran especialmente reivindicativos, con lo cual, de lo prometido a la realidad hay un trecho importante, lo suficientemente amplio y distinto para que a muchos empleados de ambas cajas; Unicaja y Cajasol, la "fusión" de marras les proporcione mas desgracias que alegrías. Estoy seguro que más de uno, ateos aparte, estará rezando eso de ¡¡Virgencita que me quede (o que me dejen) como estoy!!
Que Vds. lo fusionen bien... Atentamente Jose-Tomás Cruz Varela |