De igual manera, el pasado sábado, consecuencia de los sucesos del viernes, se emitió otra nota condenando la violencia desatada y pidiendo el esclarecimiento judicial de todo cuanto aconteció en la citada reunión, ya que no solo fueron militantes de la PDSS los afectados, sino también una trabajadora de las canteras que tuvo que ser evacuada en ambulancia y que al parecer tiene diferentes lesiones, entre ellas una costilla rota. A mi entender, todos los hechos deben ser investigados y depuradas las presuntas responsabilidades, todas, las de un lado y las de otro.
Condeno por supuesto la retención contra su voluntad que al parecer sufrieron algunos miembros de esa organización y la condeno precisamente, porque yo y los que trabajamos en este ayuntamiento en tareas de gobierno, la hemos sufrido durante 46 días con sus respectivas noches en la acampada que mantuvieron los trabajadores de las canteras frente al edificio consistorial. No han sido 2 horas y media como ustedes, sino 1.104 horas ininterrumpidas donde se han producido amenazas, pintadas insultantes, lanzamiento de huevos y naranjas, pintura, piedras, un encierro de mas de 8 horas por parte de los trabajadores en dependencias municipales y dos plenos con asistencia de todos los trabajadores y el peligro consiguiente de no poder disponer de suficientes fuerzas de orden publico que garantizara la seguridad de los asistentes a los mismos.
Toda esta presión sufrida durante estos días, ha ido acompañada de reuniones, llamadas, movilizaciones, y todo lo que usted quiera imaginar, en fechas tan señaladas como las navidades que han impedido que los que aquí trabajamos, hayamos podido desarrollar nuestra tarea profesional y disfrutar de las fiestas en paz y libertad. Para su conocimiento, el día 13 de enero, al finalizar la firma del Acuerdo Marco, el alcalde tuvo que salir escoltado por la Policía Nacional, los concejales de equipo de gobierno retenidos hasta que la concentración se disolvió y el que suscribe camuflado entre los periodistas y cámaras de TV, escabulléndose del tumulto, ya que algún trabajador al que conozco personalmente con nombres y apellidos me había amenazado de muerte.
A pesar de todo esto, ni este Ayuntamiento ni yo personalmente, ha presentado ninguna denuncia por todos estos hechos. Respetamos el derecho de los trabajadores a una huelga y a ejercitar sus derechos ciudadanos y no vamos a juzgar a todo un colectivo que se ha comportado razonablemente bien en estos 46 días por un pequeño grupo de incontrolados que en un momento determinado, por alguna calentura ocasional, hayan proferido amenazas contra nosotros. Ni tan siquiera se solicitó a la Subdelegación del Gobierno ante los hechos de violencia cometidos hacia el Ayuntamiento, levantara o disolviera la acampada. Somos muy escrupulosos con lo derechos de los demás, respetamos a los mismos y no juzgamos a todos, por algún exaltado que cometa una locura fruto de la crispación en un momento concreto.
Durante estos 46 días, se han recibido en este Ayuntamiento cientos de llamadas de apoyo, visitas y escritos de multitud de personas interesándose por la salud del alcalde y de cuantos estamos a su alrededor. ¿Cuál ha sido la actitud de la PDSS durante este tiempo?, una rueda de prensa para echar mas leña al fuego en momentos de máxima crispación y ninguna llamada o escrito de solidaridad y condena, a pesar del calvario que dicha situación estaba suponiendo para todos los trabajadores de este Ayuntamiento, no solo para el alcalde y concejales, a quienes ustedes no respetan, sino con ninguno de cuantos trabajan al servicio del pueblo.
Esa es la diferencia fundamental entre la consideración humana y los valores que debe poseer cualquier hombre de bien, como es la solidaridad con el adversario político cuando este está sometido a una presión externa y de violencia. Su plúmbeo artículo de denuncia victimista plagado de epítetos, insultos, acusaciones veladas hacia este Ayuntamiento en términos tales como: “Las campañas de mentiras y neopopulismo barato de algunos representantes del pueblo que llevan ya tiempo, haciendo camino, limando aristas, allanando el camino con xenófobas declaraciones y todo tipo de tropelías populistas y barriobajeras para criminalizar a los que denuncian a los expoliadores del patrimonio natural de este pueblo. El mismo populismo derechón y cavernícola ...” no demuestra sino su demagogia, y falta total no solo de respeto, sino de educación. Posee un sectarismo recalcitrante que llega a la paranoia y la enajenación mental, con esa comparación con la falta de ejercicio de los derechos ciudadanos que sufren en Euskadi, principalmente concejales y militantes del Partido Popular. Unos españoles a quienes se les coartan sus derechos de expresión por parte de “radikales vascos” amparados y permitidos por un gobierno vasco, del que su partido Izquierda Unida forma parte, además de la pertenencia de IU-EB al Pacto de Lizarra firmado con esos mismos arbeztales radikales.
A mi efectivamente me cogió el escándalo del viernes en un bar junto con mi esposa y unos amigos, y como no debo (por ahora), por las razones antes explicadas, de acercarme a donde estén “algunos” trabajadores de las canteras, preferí prudentemente realizar mi tarea informativa a través del móvil, y no personarme físicamente hasta que todo estuviera acabado y le voy a decir las conclusiones que saqué del asunto.
1º- La falta de convocatoria de la PDSS. En el Salón de Usos Múltiples había 88 sillas, 11 filas de 8 asientos cada una, que yo personalmente conté horas antes en el acto de presentación del Centro de Discapacitados que tuvo lugar en el mismo sitio. Allí es de sobra conocido que con la ocupación de esas sillas, no pueden entrar físicamente ni doscientas personas, si a eso unimos según declaraciones de todos, corroboradas por fotos realizadas antes de los incidentes que había mas asistentes, trabajadores de las canteras que militantes de la PDSS y público, se puede concluir que no llegaron ustedes a reunir ni siquiera un centenar de personas. Flaco resultado a tanto esfuerzo empapelador de mobiliario urbano durante los días anteriores.
2º- La ausencia contrastada del principal partido de la oposición en el acto, (algo denunciado por usted mismo) señal inequívoca de que por fin están viendo claro lo que se oculta detrás de la PDSS, una secta fanática liderada por un gurú y su camarilla de acólitos, donde solo se imparte doctrina y no se admiten discrepancias ni “ruegos y preguntas”. Mal lo tienen los pobres, ya que no hay enemigo peor para una secta que aquellos que la abandonan.
3º- La gravedad del altercado y la batalla campal surge como consecuencia del incidente y las graves lesiones sufridas por la trabajadora de las canteras Mari Carmen Seghiri, y me da la impresión que al final le va a doler la cabeza al presunto responsable para demostrar que fue un accidente y no una agresión.
Lo demás, demagogia barata y ganas de hacerse la victima. Tras los incidentes, todo aquel que quiso abandonó el lugar por la puerta principal. Las iras de los trabajadores se centraban exclusivamente en la persona del abogado, porque según ellos, había agredido a su compañera y contra los demás no tenían nada en absoluto. De hecho solo quedaron 20 o 25 personas de ustedes, los mismos de siempre, los fanáticos, esperando que aparecieran los medios de comunicación para vender su película y hacer las denuncias correspondientes. Fíjese usted lo que da de si un móvil y muchas llamadas a personas que estuvieron en el lugar de los hechos. Y todo eso, entre cerveza y cerveza.
Luis Bravo. Vecino de Alhaurín de la Torre y columnista de alhaurin.com
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