Quisiera desde estas líneas dar mi más sincera enhorabuena a Juan Manuel Mancebo por su acertado artículo “La crisis no es Real”, galardonado como mejor artículo del año en Alhaurin.com, tras votación democrática y secreta de los columnistas del periódico y miembros del foro de Alhaurín, donde me incluyo, aunque debo admitir que no con mi voto, por una razón u otra, principalmente porque para mí es un trabajo muy complejo entre tan buenos artículos publicados a lo largo de un año, y claro está, no hice mis deberes. |
Supongo que Juan Manuel no nos quiso aburrir con un extenso escrito sobre los abusos que nuestras instituciones públicas cometen en tiempos de grave crisis económica, no habría tinta para tanto desmán, y se centró en la casa Real por su “descomunal” derroche. Yo quisiera, con el permiso de Juan Manuel, anexar a su escrito algún que otro abuso que se comete en la actualidad por nuestras instituciones, pero centrado en lo de andar por casa, ya que me pierdo entre tanto burócrata nacional, aunque podríamos por ejemplo preguntarnos para qué quiere nuestro querido presidente 700 asesores (100 más que en la anterior legislatura y en plena crisis, ¿quién les paga el sueldo?) adorándole en Moncloa. Quizás sin ellos no se le hubiera ocurrido el “devolvernos” 400 euros, gran decisión de Estado para salir de la crisis, y con el resultado que todos palpamos.
Bueno, como dije antes, quisiera resaltar los casos más cercanos y centrarme en “Andasulía”, simpático apodo con el que nuestro querido y eterno presidente regional, ha tenido a bien en denominarnos. Como ejemplo, hace dos o tres años, la consejera de educación, a petición de asociaciones de padres, se negó en rotundo a instalar aparatos de aire acondicionado en aulas de centros escolares, donde a partir del mes de abril o mayo las condiciones son inhumanas debido al exceso de calor en algunas zonas de Andalucía. El argumento, el de siempre, no hay presupuesto. Sin embargo, por esas mismas fechas, la Junta de Andalucía, a través de la consejería de presidencia, propuso la restauración del Palacio de San Telmo en Sevilla, sede de la Junta, y la segunda en diez años, en la que se incluía, esto se supo después, una “apartamentito” para nuestro presidente de 300 metros cuadrados. Se ve que el hombre, eso de que le lleven en Audi de una palacio a otro ya no va con él. Pues bien, dicha restauración contempló 50 millones de euros en su día (hoy va por 57 millones, ya saben, los “poyaques”) y haciendo un cálculo por encima y por lo alto, 600 euros por aparato, salen 95.000 instalaciones de aire. Sin comentarios. Esto es sólo un ejemplo de cómo se invierte el dinero público, y lo poco que le importa a nuestro eterno presidente el futuro de la educación en Andalucía, a la PISA está (ya saben, “en el país de los ciegos…”).
Tenemos el único presidente regional que vivirá en una palacio (San Telmo), tendrá su despacho en un palacio (San Telmo), y se reunirá con los intocables en otro palacio (parlamento, Palacio de las cinco llagas), no está mal para un socialista y obrero. Que yo sepa en ningún programa electoral he leído esto. Ahora entiendo lo de ¡Andalucía Imparable!
Estoy con Juan Manuel, tanto derroche en instituciones públicas en tiempos de crisis, que por supuesto no va con ellos. A esto podríamos añadir un sinfín de casos, pero claro, ¿a quién le importa?
Rafa Gómez Calasanz |