Son demasiadas vivencias, demasiadas impresiones, demasiadas presiones, demasiadas coacciones ante la libertad de expresión, demasiado de todo y muy poca comprensión y civismo.Creo que con este artículo me despido de la “vida pública” en cuanto a canteras, política, polígono, etc, voy a ahuecar el ala y a vivir, simplemente. A mis cincuenta años todavía creo en la bondad y en la inteligencia de las personas, en el buen estar y en el buen hacer. No termino de entender las cosas, por lo que me limitaré a permanecer como observador, no quiero saber nada de nada. |
A mi conocido Luís Bravo, como responsable del la Oficina de Prensa del Ayuntamiento le iba a dedicar un articulito denominado: “Una condena de hechos incendiaria”., no merece la pena. Y lo iba a hacer porque estuvimos juntos la famosa noche del 3F desde las doce en que salí del “secuestro anímico” hasta las tres de la mañana. Le conté lo sucedido de primera mano, como presente en los acontecimientos, y como amigo debería de haber creído mi versión ya que él sabe que no tengo intereses ni políticos ni económicos en el tema de las canteras, tan solo algo de conciencia de lo que se está haciendo en la sierra. Debió de creerme como amigo, pues nada, con su comunicado le echa más leña al fuego, se alinea con los canteros y saca a relucir lo que está muy de moda ahora: “la violencia de género”. No le ha bastado con casi justificar lo injustificable, sino que habla de “una trabajadora de las canteras”, ¿a qué viene ese matiz?. Esa señora vino allí como ciudadana, nadie le preguntó el sexo, pero el Ayuntamiento sí tiene que especificarlo. Esta señora se cayó (de caerse, no de estarse calladita) junto al abogado, y sus lesiones posiblemente fueron de la caída o de las mismas sillas que lanzaban otras gentes. Menudo mamoneo. Por otro lado sufro una agresión personal y moral, sin pertenecer a la PDSS. Fui a la asamblea para estar informado como ciudadano libre y con unos derechos constitucionales, pues nada, cuatro violentos la revientan y te hartan a ostias, porque la PDSS no atacó, simplemente se defendió, de ahí la falacia de “batalla campal”. No, fue solo autodefensa. No habían pasado ni 24 horas de estos acontecimientos cuando alguien entra en mi oficina y no roban nada de valor, tan solo mi ordenador y el de mi jefa de administración. Ha sido un robo “selectivo” según indicios, ¿para qué?, ¿alguien puede estar interesado en mi vida y en mis actividades?, pues que pregunte y yo le informo, porque en resumen, yo podré estar algo “churretoso”, pero sucio, no. Por otro lado recibo la sentencia del Juzgado de Instrucción Nº 14 de Málaga sobre la historia aquella de la Policía Local en que sentencia: “...por cuanto lo instruido no aparece acreditados los hechos, no siendo estos injuriosos ni vejatorios respectos a los Agentes de la autoridad lo escritos limitándose éste a unos hechos y suplir un accidente de tráfico, no constando menosprecio a la función policial, interesando el archivo provisional de las actuaciones.” Evidentemente se veía venir esta resolución porque si se lee el artículo publicado y sobre el que pesa la denuncia http://www.alhaurin.com/columnistas/porcel/victima.culpable.htm no había argumentos para ello. La sentencia no me ha extrañado, pero sí lo que, por usar mi libertad de expresión y mi derecho a opinar sobre lo que no me parece correcto en esta sociedad, tenga que pagar la friolera de 1.830€ de gastos de abogado y procuradora. ¿Esto como se come?. Salgo limpio de esta denuncia policial y tengo que pagar ese dinero, ¿a ellos les ha costado lo mismo?. ¿Lo han pagado de su bolsillo?. No, es muy fácil poner una denuncia sin meditar y salir indemnes del acto. Desde aquí, y como una especie de testamento público, porque visto y no visto el futuro es incierto, manifiesto: “Que los hechos relatados en la nota de la Plataforma sobre cómo sucedieron los hechos en el Salón de Usos Múltiples, la triste noche del 3F, es totalmente exacta y coincide con la verdad. Yo estaba presente y lo vi casi todo” Lo demás que se vierta sobre esa interpretación es totalmente falso. Por eso y por algunas cosas más, estoy cansado, cansado de darme cabezazos sobre la pared, sobre lo que parece inamovible, sobre lasinercias. Me da igual todo, estaré pendiente de todo lo que ocurra, pero en la trastienda. No soy un personaje público y menos un mártir, tal vez con estas manifestaciones esté expresando mi cobardía, pero sinceramente estoy cansado y muy decepcionado.Manuel Porcel |