Cuando el Rey miraba dentro el hueco, les dijo, <<Creo que se puede ver las entrañas de la Tierra>>. Su consejero más sabio y viejo sonrió. <<No se preocupa majestad, no es lava pero simplemente una capa de piedra rojiza muy profundo, llena de hierro>>. Cuando el Rey y sus consejeros volvían al castillo cubierto de polvo blanco, los niños de sus criados gritaban, <<El Rey parece a Papa Noel>>. El Rey convocó una reunión. <<Qué ha pasado con mi bella sierra>>, gritó. Su consejero sabio y viejo se pone a pie. <<Majestad, para acabar con los crímenes en sus reinos, has entregado permisos reales a cuatro ladrones, y ahora venden las piedras, montañas y sierras de sus reinos>>. El Rey estremeció otra vez. <<La destrucción de mi Reino es total, no hay hierba, no hay flores, no hay animales, no hay nada. ¿Se puede hacer un plan para frenarlos?>> Otra vez el consejero sabio y viejo se levantó y le dijo al Rey. <<Vuestra merced, ahora muchos criados suyos trabajan en estas canteras y otros lugares lejanos. No se puede destituirlos. Tengo un plan, mejor que antes pero muy similar. Primero, a parte de hoy día, es prohibido utilizar la palabra ‘cantera.’ Segundo, tenemos que empezar nombrarlos ‘zonas de restauración o reforestación.’ Lo más importante es recordar que hoy en día las palabras criados y canteros no son adecuados, no son políticamente correctos. Es mejor nombrarlos jardineros, ecologistas y técnicos>>. <<Bueno, me parece un buen idea, le dijo el Rey. ¿Y es decir que ahora, después esto decreto, los ladrones no pueden vender mis montañas?>> <<No en absoluto majestad, los…er..um… técnicos de reforestación tienen que vender más montañas para ganar dinero para comprar árboles, y cavar huecos nuevos también, para…er…um..sacar más piedra para rellenar los huecos ya puestos. Además, muchos personas encuentran las montañas poco conveniente>>. El Rey se enfureció. <<No lo creo. Tu consejo es peor que lo de antes, peor que dejar que ladrones se hacen mis criados. No quiero sujetarme al confuso de los desvanecidos. Su sabiduría es más peligrosa que su vejez. Tiene que jubilarse. Tengo que destituirle para obtener avisos mejores. Es que tenemos que dejar a nuestros hijos un mundo menos dañado.>>
Philip Sutton: Inglaterra
|