3º.- Es absolutamente cierto que la superación de estos valores son perjudiciales para la salud. Y es más: “ Estudios realizados en distintas ciudades durante los últimos años han concluido que aún por debajo de los niveles de calidad del aire considerados como seguros, los incrementos de los niveles de la contaminación atmosférica se asocian a efectos nocivos sobre la salud especialmente respiratorios y cardiovasculares” (III Plan Andaluz de Salud Ambiental 2003-2012 Pág.35 apartado 3.2)
4º.-Para demostrar que se cumple la normativa existente sería necesario medir al menos 365-35 igual a 330 días lo que intencionadamente no se hace ya que se superan con creces valores y días.
5º.- Este ayuntamiento no tiene ninguna intención de velar por la salud de sus vecinos ya que si la tuviera exigiría a la Junta de Andalucía o establecería ella misma los medidores fijos que tanto han dado que hablar para que de una vez por todas se aclare que el polvo que todos padecemos y respiramos en este municipio es una realidad, que por razones “inconfesables” no se quiere reconocer. Es tan evidente que el propio alcalde se ha marchado del pueblo a vivir en un entorno menos contaminado.
6º.- La consejería prometió establecer unas inspecciones en los meses Julio y Agosto y tal como se prometió nunca se han producido. Todo es una mentira burda y el grupo socialista local, PSOE, NUEVOS TIEMPOS es cómplice de este engaño en vez de defender el bienestar de los vecinos de Alhaurín (“Los resultados obtenidos para partículas sedimentables, aquellas que no son respirables ni inhalables, ya que sólo ensucian, y cuyos valores no pueden sobrepasar los 300 µg/m3, son inferiores a esta cantidad tanto en el emplazamiento del Ayuntamiento como en el del pozo de Barquín. Sin embargo, sí superan en Pinos de Alhaurín (340 µg/m3) este valor, aunque el informe de la Junta especifica textualmente: “Parte de estas partículas corresponden a la citada intrusión sahariana caracterizada por la CALIMA y el Real Decreto 1073/2002 no establece límites para este tipo de partículas sedimentables”. No obstante, la Consejería de Medio Ambiente informa que “procederá durante los meses de julio y agosto del presente año, de un programa de inspecciones a las actividades de extracción y tratamiento de áridos de la zona y de los datos que se obtengan en esas inspecciones, se podrán determinar para dichas actividades una serie de medidas protectoras y correctoras destinadas al control de sus emisiones a la atmósfera”.) Con estas inspecciones realizadas se concluye que no existe riesgo para la salud por la calidad del aire y recordar asimismo, que está polémica se ha mantenido durante muchos años dentro de los grupos municipales que solicitaban medidores de partículas fijos. Sin embargo, esta medición realizada por la Consejería se ha producido a petición de la Concejalía de Medio Ambiente y también gracias a la solicitud y gestiones por separado realizada por el Grupo Municipal Socialista del Ayuntamiento.”).
7º.- Por una simple regla de tres las ocasiones en las que se han rebasado los límites establecidos 4 de 14 es de un 28% cuando lo establecido es de un 0,9% anual, eso considerando que se cuentan como válidos los días de calima (contradicción del ayuntamiento o de EGMASA, ¿sociedad seria?)
Existe por parte del ayuntamiento un presunto interés especial en no velar por la salud de los vecinos de este municipio y velar por los beneficios de las empresas de áridos. De sobra es conocido para cualquier persona, empresa de gestión medioambiental o administración pública que el único método científico para elaborar una conclusión sobre la calidad del aire en un pueblo conocido por su alta densidad de polvo, es con medidores fijos que demuestren que los valores permitidos se cumplen al menos durante 330 días al año ( que es lo que exige la ley) Mediciones puntuales hechas en las fechas más húmedas o en días de Calima ni son significativas ni permiten conocer la realidad a lo largo del año y sólo pretenden entretener y engañar a los ciudadanos. Un ayuntamiento debería de tener como prioridad la salud de sus vecinos y por tanto no escatimar ningún medio para demostrar que este pueblo tiene el aire que la ley y la constitución exigen. Está pues en sus manos de una vez por todas demostrar si Alhaurín es un pueblo contaminado o no. Solamente de esta manera se acabaría la polémica y cumpliendo las exigencias de la ley el más favorecido sería el buen nombre de Alhaurín y sobre todo la salud de sus habitantes. Isolde Schaefer |