A mediodía de hoy, a iniciativa de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), decenas de trabajadores municipales, miembros de la Corporación Local, partidos políticos y ciudadanos en general se han concentrado silenciosamente en la plaza del Ayuntamiento en señal de duelo y repulsa tras el atentado mortal que la banda asesina ETA cometió ayer en Azpeitia (Guipúzcoa), donde un pistolero mató al empresario vasco Ignacio Uría Mendizábal, de 70 años. Esta nueva acción terrorista ha costado la vida del industrial, contratista de unas obras del AVE vasco, uno de los principales objetivos de boicot de los etarras.
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Tras un respetuoso silencio de cinco minutos, el alcalde, Joaquín Villanova, ha presentado sus condolencias públicas y las del pueblo de Alhaurín de la Torre, extensibles a la familia del fallecido, y apostó por estar “más unidos, fuertes y solidarios que nunca para lograr aislar a los asesinos, con la fuerza de la ley y la Democracia”.
El regidor recuerda que cada vez que hay una cita con las urnas o una efeméride importante, en suma, una fiesta de la democracia –como la del próximo sábado, cuando se cumplen XXX años del Referéndum de la Constitución Española- los asesinos etarras “quieren seguir imponiendo el imperio del miedo, la dictadura del tiro en la nuca y el fascismo repugnante de las bombas, buscando para ello los objetivos más fáciles”.
Villanova recuerda que siete personas han muerto por los atentados de ETA desde la ruptura de la falsa tregua, hace dos años, tras la bomba en Barajas.
“La unión de todos los demócratas vencerá a la tiranía de los pistoleros, a la escoria de ETA, de quienes les apoyan y de quienes callan; es un gran esfuerzo, pero es el único camino y merece la pena”, ha finalizado el alcalde. |