Otro elemento que influye en esta concentración de animales en las canteras es la existencia de agua abundante en los depósitos y goteros y el cuidado entre los trabajadores que realizan las tareas restauradoras les proporcionan, ya que temporalmente les dejan forraje para que no se coman los ejemplares recién plantados.
Esta situación ha ocasionado que se esté produciendo algunos destrozos en las plantas por los cual se está procediendo a replantar especies y colocar tutores y mallas alambradas alrededor de los pequeños árboles para que no sirvan de alimento y también a que se refuercen con vallas y obstáculos para dificultar su paso, algo que es difícil de conseguir por la facilidad para escalar y desplazarse por el monte de estos animales.
Otro factor que influye según los técnicos que están supervisando las tareas de restauración, es la existencia de tierra vegetal, con multitud de hierbas y especies que brotan en las bermas restauradas de los bancales y que también constituyen un exquisito alimento en la dieta de estos animales.
Este contratiempo de la concentración de manadas de cabras monteses, no deja de ser una mera anécdota no contemplada en el Plan de Restauración, pero por el contrario, también facilita el bello espectáculo de ver de cerca estos animales que no muestran ningún temor ante los trabajadores mientras vagan por el monte.
No es ninguna novedad la existencia de cabras en las canteras, desde siempre estos animales han merodeado ocasionalmente por los riscos, pero las tareas de restauración, la existencia ahora de vegetación y de pequeños árboles que les sirven de alimento, así como agua en abundancia, ha ocasionado que se hayan concentrado en un número importante y sea necesario tomar medidas para que no produzcan destrozos importantes en las tareas restauradoras. |