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La salud, la enfermedad y ciertas sinrazones | | Miguel Oscar Menassa. 02.12.08 | | ...No cualquiera, como se creía y se sigue creyendo actualmente, puede enfermar de cualquier enfermedad. En verdad, en el sentido propio del enfermarse, el sujeto que no enferma de gripe en una ciudad donde todo el mundo está contagiado de gripe, es un incapaz. ...Puedo decir que me encontré a lo largo de mi experiencia clínica con casi todas las situaciones.
| ...Un fin de siglo, en realidad, donde todos nos parecemos en algo. La drogodependencia es extrema, toca todos los niveles de la sociedad, en una realidad donde sólo pueden triunfar los superhombres, la gente busca desesperadamente ayuda, algo que les permita sentirse más normales, con más energía, con más imaginación, más, más, más... Y así cae en los brazos de la heroína, cocaína, alcohol, marihuana, genioles, antidepresivos, pastillas para comer, pastillas para no comer, sustancias para activar la capacidad sexual, pastillas para tranquilizar los nervios, los juegos de cartas, el tute cabrero, las máquinas tragamonedas, los caballos todos los días y seis quinielas diarias, el quini... No aman a nadie, no desean a nadie, pero están todo el día acompañados y hay, todavía, algunos que para darse importancia hacen escenas de celos aunque no exista ningún amante y llegan a creer que las personas se pueden tener o no tener. Algunos ambicionan morir de la misma enfermedad que murió su madre y mueren sorpresivamente, en la vía pública, atropellados por un camión cargado con un millón de litros de leche fresca. Y otros que, aparentemente, ejercen una libertad lena y, sin embargo, terminan muriendo de la misma enfermedad sombría del padre... Digamos que hoy día nadie soporta a nadie como un semejante. Cada uno de los seres humanos somos para los otros seres humanos como cuerpos extraños. Al encontrarnos no podemos otra cosa que producir reacciones sensibles y, siempre, descontroladas, algo así como las viejas reacciones anticuerpo o semejante. El cáncer, el Sida, las enfermedades del colágeno, el infarto de miocardio (la mayoría de las veces) lo demuestran. La enfermedad, la más grave patología de fin de siglo sería entonces que no aguantamos a nadie. Pregunta: ¿Queremos curarnos? MIGUEL ÓSCAR MENASSA Del libro: PATOLOGÍAS DE FIN DE SIGLO -Buenos Aires 1998- (Fragmentos) |
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