Y no sabe el hombre que las mujeres somos tan sabias como ellos puedan serlo, pero el que quiere parecer más macho no deja pasar el momento y repite una y otra vez lo mismo con palabras insultantes, dejándolas en ridículo delante de todos.
Y la mujer se siente como un ser inservible y si tiene hijos, a veces por ellos está aguantando hasta un cierto punto y cuanto se revelan, entonces ya el hombre se va de las manos y con palabras groseras; pero cuando hay alguien delante qué bien lo disimula, qué bien hace el papel de buen marido y de padre de familia, porque todos los que son maltratadores tienen esa facilidad de doble personalidad y tienen la osadía de decir que se comportan así porque como las mujeres decimos lo que está pasando y ellos no, entonces la gente se pone a dudar de su comportamiento.
Hasta que pasa lo que está pasando día a día, un golpe mal dado y lo mismo se lleva para adelante a la mujer que a los hijos por querer ser más hombre y no sabe que no ha sido nada en toda su vida, nada más que una mala persona, sin sentimientos y jamás estará bien visto por la sociedad y si lo piensa bien ni por él mismo.
Carmen García Ariza |