Queremos ser personas queridas y respetadas por sus maridos y compañeros y por las personas que amamos, no números de una lista. Deseamos que no haya más niños, que el único sentimiento que tengan hacia su padre sea el miedo y que, en el que dicen que es su hogar, sólo encuentran violencia y odio. Puede que algún año llegue este día, y no haya ningún nombre para hacer esa lista negra y entonces celebraremos ese día contando besos y sintiéndonos muy queridas, a lo mejor esto se consigue saliendo a la calle y condenando todos los caso de abuso de fuerza y poder que se conozcan. Mientras que esto pasa, aquí seguimos tristes, porque cada vez son más y más jóvenes y pidiendo más cordura y respeto por parte de todos y quizás algún día consigamos que no haya más miedo en los hogares, y las familias sean sólo eso, FAMILIAS. Que esto sirva de homenaje, para aquellas mujeres a la que sus asesinos no dieron tiempo a reaccionar y decir basta y cuya sangre tiñe de rojo nuestras conciencias. Gracias y hasta siempre.
Encarna Briz Navalón |