Produce vergüenza y tristeza que algo más de 2,6 millones de televidentes, optaran el pasado viernes día 28 de noviembre por presenciar en Telecinco la entrevista con el eterno enamorado y posiblemente pronto desdeñado Julian Muñoz. Físicamente el pobre (no pecuniariamente) está hecho unos zorros y aprovecho desde aquí para desearle un pronto restablecimiento. Reconozco que nunca llegué a pensar que el arrastrase tanto cliente. A este paso, Muñoces y Roldanes, terminarán adjudicándoles o reconociendo el tratamiento de "héroes nacionales". ¡¡Qué nivelazo el nuestro!! |
Ahora resulta que el tierno, apelando a los sentimientos más nobles de la audiencia, no sólo reconoce la gran ayuda recibida por parte de su familia sino que también ha cobrado 350.000 Euros de Telecinco. Dinero que pone en manos de la Justicia para que lo dedique a lo que mejor entienda o convenga. ¿Será cierto?, dar crédito a este tipo de individuos cuesta trabajo...
Al parecer, el eterno idilio con Isabel Pantoja, en su momento sirvió para tapar el entramado de la corrupción y el desvío de miles de millones de euros de los fondos de las arcas del Ayutamiento de Marbella, si bien actualmente, esos encendidos y apasionados amores comienzan a enfriarse peligrosamente y según cuentan, uno de los motivos, es el enfrentamiento producido en torno a quien es verdadero propietario de la finca "Mi Gitana".
El cinismo es una filosofía pero también un tipo de vida que Julian Muñoz practica sin el menor recato al reconocer que él acude a Telecinco para ganar dinero y esto lo dice alguien que tiene más de cien causas abiertas con la justicia. Ahora, este paleto, por que en el fondo lo es, pretende asumir y proyectar la imagen de cordero degollado pero con una tendencia genética hacia lo ajeno incontrolable. A la postre, Telecinco está consiguiendo lo que pretendía: convertir la entrevista con un espectáculo de dudosísimo gusto. En unos momentos como los actuales y ante un paisaje deprimido por la recesión, con unas cifras de desempleo calamitosas, el consumo por los suelos y sin un horizonte medianamente claro a largo plazo, actuaciones como las de Telecinco en estrecha colaboración con el truhán Julian Muñoz constituyen toda una frivolidad que bien merecería ser catalogada como: "AUTENTICA APOLOGÍA DE LA DELINCUENCIA". Atentamente. Jose-Tomás Cruz Varela |