Con un tiempo primaveral, unas condiciones atmosféricas ideales para la práctica deportiva y el contacto con la naturaleza, se celebró el pasado sábado el II Maratón Alpino de Andalucía y VII Carrera de Montaña Jarapalos. Se impuso la lógica y el atleta catalán Kilian Jornet, del Club Salomón, de 21 años y bicampeón del mundo del Ultra Trail del Mont Blanc, fue el ganador de la prueba. La carrera tenía recorrido de 42 kilómetros, transcurría por la sierra de Alhaurín de la Torre y era organizada por el Club Alpino Jarapalos, con el patrocinio del Ayuntamiento y la Diputación de Málaga, y la colaboración de la Obra Social de Unicaja, la Consejería de Deportes de la Junta de Andalucía, Protección Civil y las empresas Elecnor, Cruzcampo, Pepsi-Cola y Son Andalusí.
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Desde la salida se formó un pequeño grupo en cabeza comandado por el campeón y poco a poco se fueron descolgando rivales conforme se producía la ascensión a lo alto de las cumbres, donde el terreno era mas técnico y abrupto. Sólo el segundo clasificado pudo seguir la estela y el alto ritmo impuesto por Jornet que, además, fue el único que rebajó a menos de tres horas el recorrido y consiguió establecer un nuevo récord de este circuito, concretamente, 2:59:31. En segundo lugar quedó clasificado Iván Ortiz Carrión, del Club Atletismo Torremolinos (también mejor Veterano ‘A’), con 3:00:22 y tercero a casi nueve minutos y medio del ganador fue Pedro Maldonado González, también del Club Torremolinos, con 3:09:04. El primer corredor de Alhaurín de la Torre, del Club Alpino Jarapalos fue Mark Steven Wolley, con un tiempo de 3:34:15, lo que le valió la decimoctava plaza de la general absoluta.
En categoría femenina, el podio estuvo compuesto por Mónica Aguilera Viladomiu, del Centre Excursioniste de Catalunya, como primera clasificada (también primera Veterana ‘A’ y 40ª en la general), con 3:43:40; segunda fue Nerea Martínez Urruzola, de la Selección de Madrid (también segunda Veterana ‘A’, y 53ª en la general), con 3:53:36. Entró en tercer lugar Mina García Cuevas (Veterana ‘B’ y 73ª en la general), con un tiempo de 4:12:01.
Declaraciones del ganador
Jornet a su llegada confirmó que la carrera le había parecido magnífica, “muy dura, durísima, no por el terreno por donde se desarrolla, que tiene dos tramos muy técnicos y duros, aunque cortos, sino por precisamente lo contrario, porque se desarrolla muy rápidamente, es decir el ritmo que se imprime es tan rápido que es un continuo tobogán de subidas y bajadas y es preciso regular para no pagar después los esfuerzos desmedidos”. Otra de las cosas que le habían gustado es el paisaje: “Correr por lo alto de las cumbres a un lado el mar y al otro la montaña es reconfortante y te da una fuerza extra para disfrutar de la carrera”. Además, quiso felicitar a la organización, no sólo por la cantidad de puestos de avituallamiento y bien provistos, sino por la cantidad de personas que nos indicaban continuamente el camino, para no perderse. “Correr en el monte agota y a veces la mente se pierde y escoges una ruta equivocada”. También mostró su interés por participar en la próxima edición.
Participación y organización
Participaron 372 atletas de toda España, más algunos británicos, aunque hubo 63 abandonos, prueba de la dureza de esta carrera, que el año que viene espera ser integrada en el circuito nacional de la Federación Española de Atletismo. Muestra del prestigio que la misma está adquiriendo es que vienen a ella muchos atletas atraídos por la buena organización. Así, el corredor Santos Llanosas Ruiz, que quedó en 9ª posición, confesaba que éste es su vigésimo segundo maratón en lo que va de año, por lo que sólo le quedan tres para batir la marca de 25 anuales que posee un alteta catalán. Santos, de 49 años de edad, albañil de profesión y residente en Villalain (Burgos), aunque oriundo de Cantabria, también se deshizo en elogios hacia la organización de esta carrera, de la cual quiso destacar la atención recibida por los corredores, pues se han implantado en esta ocasión detalles como la personalización de los dorsales para que todo el mundo supiera el nombre del corredor; la utilización de un chip en las zapatillas que fuera indicando el paso y situación de cada corredor por diferentes lugares; el servicio de fisioterapia atendido por 18 profesionales que se encargaron durante horas de dar masajes a los atletas que lo solicitaban; el hecho de que hubiera alrededor de 180 personas en la organización, una por cada dos corredores, y el avituallamiento en carrera de agua y sólidos, principalmente fruta, así como la comida servida al finalizar la prueba a todos los asistentes consistente en migas, chacinas y bocadillos. Ello transformó el mediodía, mientras iban llegando corredores rezagados, en un auténtico picnic al aire libre en donde todos disfrutaron del día de campo en contacto con la naturaleza en un bellísimo marco natural.
Anécdota de la jornada
Como anécdota de la jornada, cabe resaltar que la organización, paralelamente a la carrera, tanbien montó dos circuitos de senderismo para chavales y para mayores y en los cuales se pretendía que aquellos que no participaran en la carrera pudieran hacer ejercicio paseando por la montaña de Jarapalos.
El alcalde Joaquín Villanova y varios concejales del equipo de gobierno se apuntaron a esta actividad y recorrieron 16 kms. andando por sendas y caminos. El esfuerzo realizado los obligó después a tener que sentarse y descansar. Según el alcalde había sido una caminata magnífica aunque reconoció que terminó molido por no llevar el calzado adecuado. |