Estas chapuzas en las aceras ya están denunciadas y se puso por ejemplo un vado en la calle Nogales, cerca del parque. Como ese vado hay cientos.
Se deduce por esto, y por mucho más, que tenemos unos “artistas” en urbanismo, que deberían estar en el paro una buena temporada, tiempo suficiente como para pensar que, por su privilegiada situación en todos los sentidos, no tienen derecho a consentir irregularidades como por ejemplo las reseñadas aquí.
No se puede permitir dar por finalizada una construcción sin la recogida de aguas pluviales a través de los obligados elementos necesarios, como son canalones y bajantes para los tejados y sumideros en las terrazas para evitar, precisamente, que viertan a las aceras en forma de cascada procedentes de los caños de desagüe de las mismas. Y no estoy hablando solamente de edificios antiguos sino de modernas construcciones a las que se les ”perdonan” estos imprescindibles detalles constructivos, ya que resulta insoportable tener que hacer filigranas por las aceras cuando llueve con cierta fuerza, para evitar que te caigan auténticas duchas, vayas por donde vayas, por culpa de estas omisiones urbanísticas.
Lamento que los responsables acostumbren a hacer “mutis por el foro”, precisamente por la prepotencia que acarrean, ante este tipo de quejas ya que ni siquiera tienen el detalle de justificarse.
El hacer este escrito de denuncia se debe a la impotencia que me produce el vivir estos perjuicios al tener la necesidad de salir de casa todos los días con mi nieto en su cochecito.
Lucía Flores San Nicolás |