Lo que les hubieran dicho nuestros abuelos a nuestros padres, lo que les hubieran dicho sus padres a ellos: "si no tienes el dinero, no lo pidas prestado". Sí, hay que decirlo, ya está bien de escurrir el bulto, ya está bien de esquivar la responsabilidad. Antes se hacía así: antes muerto que debiendo nada. Lo que no puedo pagar a "tocateja" no lo quiero, simplemente NO PUEDO comprarlo. Los coches desde luego, y hasta las casas se compraban así, los "más atrevidos" lo compraban a no más de 10 años. La gente vivía con lo que tenía y ya está. Si no podían comprarse la tele, no pasaba nada, se iban al bar a ver el partido de fútbol. |
Durante unos años se ha "normalizado" el vivir a crédito, el piso, el coche, el "plasma", el "super", el el el el... Qué cómodo. Qué fácil. Por ejemplo, el crédito medio para la compra de un coche es de 72 meses (6 años). Nos lo aconsejaban los "magos de la nueva economía".
El siguiente engaño era pedir créditos a tipos de interés variable, para pagar menos. Porque los tipos de interés "siempre" van a ser bajos, "que me lo ha dicho el charcutero de la esquina" y las crisis son un mito, la economía siempre va bien, y "p'arriba", "p'arriba".
La crisis existe, está aqui, y nos ha pillado a todos "con los pantalones bajados". Hay que decirlo, hay que decirlo bien alto: la crisis puede que no haya sido culpa nuestra, pero el no poder pagar los créditos sí. Es culpa nuestra pedir prestado dinero sólo pensando en lo bueno, no pensar que las vacas flacas siempre pueden venir. Es culpa nuestra gastar de más y no ahorrar cuando nos vienen buenas, sin pensar en cuando nos vengan malas. Es culpa nuestra, y es lo que nos dirían nuestros abuelos, desde luego no es lo que dirían los culpables de la crisis, esos magos a los que hicimos caso.
Y hay que decirlo, no para compadecernos, no para llorar por las esquinas, hay que decirlo para saber cual es nuestro error, conocer nuestras responsabilidades, e intentar corregir nuestros comportamientos, y sobre todo... para que no se vuelva a repetir. Porque señores, si pensamos que nuestros problemas son todos culpa de otros, y que la solución tiene que venir de otros, lo vamos a pasar mal en esta crisis y mucho peor en las que seguro vendrán.
Corolario: hacer más caso a los que han vivido guerras, posguerras y penurias antes que a los ricos hijos de papá que han vivido siempre alegrías y opulencias.
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