Por una vez, y sin que sirva de precedente estoy de acuerdo con el escrito del Sr. Mancebo. Si la familia real está por encima del bien y del mal, que no hable ni interfiera en los aspectos que nos atañen a los mortales. Sin duda, el permitir que Pilar Urbano le sonsaque unas confidencias de tipo moral, siendo ella miembro del Opus Dei, ha sido una decisión, a mi entender, no una decisión torpe, si no más bien deliberada. |
Ahora bien. Sr. Mancebo. ¿Habría escrito usted ese artículo en los mismos términos de no injerencia por parte de la Casa Real, en el caso en que las opiniones que han trascendido fueran las contrarias? Sí al aborto (incluso el extrauterino hasta la edad que usted quiera), sí a la eutanasia, sí al matrimonio homosexual….Estoy convencido que no.
Muchas de las personas que han criticado esta declaraciones, como usted, tachan personalmente a la persona que las hacen, llegando a veces al insulto (ayer oí llamar retrógrado al que no está de acuerdo con llamar matrimonio al matrimonio homosexual, o con el aborto o la eutanasia). Evidentemente, lo bueno, lo fetén, lo progre es estar a favor de, aparte de estas cosas, del federalismo español, del Ché Guevara, de Fidel Castro, de Hugo Chávez, Evo Morales, etc, etc. Ser de izquierdas es bueno, bueno, buenísimo; ser de derechas es malo, malo, malísimo.
El problema de esta manera de pensar es que parte de la base de la falta de respeto a los demás. El respeto, como mínimo, consiste en no descalificar al que piensa distinto que uno. Luego le podemos ir añadiendo más cosas a lo que es el respeto, pero esta es una base fundamental.
En mi caso, me considero un “retroprogre “, ya que estoy en contra del aborto y la eutanasia, pero no lo estoy de los matrimonios homosexuales. ¡Qué le voy a hacer! Estoy que ni frío ni calor, ni bueno ni malo. |