1. Comience desde la infancia dándole todo cuanto desee: así crecerá convencido de que el mundo entero le debe todo y le pertenece.
2. Reídle todas sus groserías, tonterías y salidas de tono: así crecerá convencido de que es muy gracioso y no entenderá cuando en el colegio le llamen la atención por los mismos hechos.
3. No se preocupe por su educación ética o espiritual. Espere a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.
4. Nunca le regañe ni le diga que lo que hace está mal: podría adquirir complejos de culpabilidad y vivir frustrado; primero creerá que le tienen manía y más tarde se convencerá de que la culpa es de la sociedad.
5. Recoja todo lo que vaya dejando tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes,… Así se acostumbrará a cargar la responsabilidad en los demás y crecerá pensando que todo el mundo está a su servicio.
Calatayud acaba concluyendo: “y cuando su hijo sea ya un delincuente, proclame que nunca pudo hacer nada por él”.
Si esto no fuera poco, les recomiendo que echen un vistazo a una conferencia anterior, donde pueden hacerse una idea de qué van a encontrarse si deciden pasarse a escucharle. No tiene desperdicio: http://es.youtube.com/watch?v=K2GTauJT5Vg
Desde Unión, Progreso y Democracia les invitamos a asistir.
"La justicia con sentido común es no perder el norte de lo que se pretende con una justicia penal, hay que castigar pero no por el mero hecho de castigar, castigar para que se tome conciencia de lo que se ha cometido y solucionar el problema de porqué se ha cometido". [Emilio Calatayud Pérez]
Patricia Nogués Azuaga. Área de Juventud y Comunicación, Unión Progreso y Democracia. |