“La misión de la iglesia consiste en hacer presente a Jesús. Hacérselo presente a sí misma y hacerlo presente al mundo. Mas para eso no basta decir: Señor, Señor, sino actuar con su mismo espíritu. Puesto a soñar, imaginaba una iglesia que pudiera decir como Jesús: Yo para esto he nacido, y para esto recibí existencia: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la Verdad oye mi voz”. |
Para los cristianos, Jesucristo no debe tener ningún “Pero”, aunque todo es posible en la viña del Señor, la Verdad debe ser escuchada por toda la iglesia universal, tenemos que hacernos autocríticas, porque podemos estar desconcertados a pesar de nuestra buena voluntad. Hoy los cristianos estamos rodeados de gente, compañeros de trabajo y familiares, que no comparten nuestra fe y sin querer podemos escandalizar. Las cofradías de nuestro pueblo como parte de la iglesia católica cumplen una tarea muy importante durante todo el año, para poder salir en procesión en Semana Santa, para recordar y conmemorar la Pasión de Jesús, los desfiles procesionales podrían ser una verdadera catequesis que se da todas las primaveras en las calles de nuestro pueblo, catequesis que debe ir en consonancia con el Mensaje Evangélico.
Cuando escuchamos o leemos un sermón de un sacerdote católico, sobre las riquezas de nuestra iglesia, por supuesto que este sermón va dirigido al mundo entero, incluido el Vaticano y también las cofradías, ya que se distancia del Mensaje de Jesús. No tenemos que rajarnos las vestiduras pero tenemos que hacer una autocrítica y reflexionar sobre nuestro incoherente comportamiento, (sin mala fe) de las procesiones y el mensaje. El sermón no tiene ningún pero,… pero ahora con amor cristiano, seguir trabajando, para que en la próxima primavera se siga dando la catequesis por las calles de Alhaurín. Jesús denunció cuanto quiso sin temor a las implicaciones temporales, que al cabo le costaron la vida. |