Alojados en un antiguo convento, ahora convertido en albergue municipal, Solera disfrutó de unos días de buena temperatura, al rededor de 25º, lejos de las infernales calores de nuestra Andalucía. Tras un recorrido sociocultural por la localidad y pueblos colindantes, llegó el gran día, el XXIV Festival de Moliceiro. A las 10 de la mañana, con una representación del grupo, ataviada con los trajes andaluces, asistieron a una misa en la Iglesia de Santo Antonio de Vagos, siendo el anfitrión de la misma el Obispo de Guarda, Antonio Dos Santos, cánticos con una coral polifónica y el mismo público asistente a modo de coros, adornaron una misa extensa. Concluida ésta, llegó la presentación de grupos e intercambios de presentes, esta vez el acto fue llevado de manos de Manuel Pereira, director del grupo local y Fernando Capela, Concejal del Municipio de Vagos. Solera, que no sólo es baile y copla, llevó allá hasta el norte de Portugal, parte de nuestra cultura culinaria y enóloga, con libros de recetas propias alhaurinas y vino dulce de la Axarquía, siendo los detalles entregados a grupos y mandatarios, junto a una muestra sonora del grupo.
Tras el almuerzo conjunto de todos los grupos donde Susana Valero, presidenta de Solera, presidió mesa con todos los representantes participantes en el festival, embarcamos en Gafanha da Boavista, en un peculiar "pasacalles" en embarcaciones parecidas a nuestras tradicionales jábegas, fuimos cantando y saludando a todo el público que acompañaba el recorrido en puentes y orillas de las rías.
Una vez desembarcados en Folsas Novas, allí nos esperaba un escenario, rústico, como posiblemente se representaba años atrás, sin poca evolución, dando el ambiente y toque cultural añejo del lugar, genuino puede ser la palabra. Grupos de Coruche, Seia, Sta. Cristina do Couto, Santo Antonio de Vagos y Solera, componíamos el cartel.
Subastas de frutas, ganado, cerámicas, adornaban el entorno del festival, entre el público, mucho aficionado y conocidos de nuestro arte, esperaban impaciente nuestros cánticos, y sobre todo, ese baile que embruja allí donde vamos, porque como nos dijo un viejo portugués, Andalucía siempre ha conquistado a todo el que ha llegado a sus dominios, con su arte, su cocina y sus mujeres...
... Solera, próximo destino, a la tierra de mi amada, Dulcinea ¿Quién no se siente un poco Quijote? Tomelloso nos espera. |