“No entiendo cómo pueden criticar una medida que se ha tomado en bien de la seguridad de los niños, de sus hijos, que son quienes utilizan estas atracciones”, ha declarado la concejal de Fiestas Isabel Fraile. “Hasta el último minuto estuvimos negociando y viendo la posibilidad de que se pudieran autorizar, pero la ley es muy estricta en este sentido. Hace un año, la Junta cambió las condiciones técnicas, ampliándolas y endureciendo las medidas para la autorización de los permisos de funcionamiento de estas atracciones en las ferias. Dio una moratoria de un año a los feriantes para que se acompasaran y obtuvieran los proyectos técnicos de utilización que garantizasen la seguridad del usuario. El plazo de entrada en vigor ha sido primeros de julio y a partir de esas fechas tenemos la obligación de exigírselas a los feriantes, por tanto, no entiendo que los vecinos de la Asociación vecinal critiquen la medida de no permitir su instalación porque las empresas propietarias de estos “cacharritos” no las cumplen, lo hacemos en beneficio precisamente de sus hijos, ya que el ayuntamiento es el responsable, caso de que ocurriese un accidente y los aparatos no tuvieran las medidas de seguridad legales o seguros exigibles”.
La concejal ha seguido diciendo, “Quince días antes de la feria, ya comunicamos a la Asociación de vecinos cual era la nueva normativa, advirtiéndoles de que se pusieran en contacto con los feriantes para que estos pusieran al día sus certificados y documentación antes de venir a instalarse, por tanto sigo sin entender la crítica, ya que estaban avisados”.
Ha finalizado asegurando, “No quiero pensar que detrás de esta crítica vecinal se oculte una motivación política, precisamente porque el presidente de la citada asociación sea miembro del comité local del PSOE, sería demasiado”. |