Dicha ley reconoce a los ayuntamientos las competencias en el control de los animales de compañía residentes en cada municipio, que deben ser identificados por medio de un microchip electrónico donde se recogen los datos y características del animal, la identidad y dirección de su propietario y los datos profesionales del veterinario que ha realizado la identificación.
Todos estos datos han de quedar recogidos en un Registro Municipal de Animales de Compañía. La normativa obliga también a mantener el control de animales potencialmente peligrosos (especies salvajes empleadas como animales de compañía o perros de las razas Pitt Bull Terrier, Staffordshire Bull Terrier, American Staffordshire Terrier, Rottwailer, Dogo Argentino, Fila Brasileño, Tosa Inu, Akita Inu y Doberman) por medio de la creación y actualización de un censo y del cumplimiento de las ordenanzas municipales por parte de los propietarios.
“En los municipios más pequeños de la provincia, debido a la falta de medios técnicos y económicos, a menudo resulta complicado dar cumplimiento a la ley y a las ordenanzas municipales en materia de animales de compañía. Este acuerdo entre el Área de Medio Ambiente y el Colegio de Veterinarios permitirá realizar un seguimiento eficaz”, explicó Miguel Esteban Martín.
La Diputación abonará al Ilustre Colegio de Veterinarios un total de 20.000 euros al año por la creación y gestión integral del Registro Municipal de Animales de Compañía en los 44 pueblos incluidos en el acuerdo. El Colegio de Veterinarios se ocupará del tratamiento informático de estos datos, de la emisión del Documento Andaluz de Identificación y Registro Animal (una especie de DNI para los animales), y facilitará a cada municipio un lector de microchips para permitir que la policía local realice el seguimiento de los animales que se encuentren en el término municipal. Asimismo, el Colegio llevará el control y actualización del Censo de Animales Potencialmente Peligrosos. |