Cierto es que la decisión del Ayuntamiento resulta incontestable por cuanto se encuentra amparada por la más estricta legalidad y que dichas atracciones no cumplían con la totalidad de los requisitos que la nueva normativa autonómica exige, pero también lo es que la actualización de la documentación de estas atracciones se encontraba en trámite no comprendiéndose tampoco como es posible que siendo la normativa que regula las atracciones de feria la misma para toda Andalucía estos puedan instalarse en muchos municipios de Málaga mientras que en otros como en Alhaurin de la Torre no se permita.
Y es que da la sensación que cuando son importantes empresas las afectadas por la aplicación de la ley siempre se buscan “arreglitos” o interpretaciones de la ley que eviten salvaguardar la situación tal y como sucede, por ejemplo, con las antenas de telefonía móvil de La Alquería total y absolutamente ilegales pero que ahí siguen funcionando afectadas eso sí, por un “plan de traslado”. Sin embargo cuando se trata de cuatro pobres feriantes no existen contemplaciones y la presencia intimidante de la Policía Local es lo único que reciben cuando plantean sus reivindicaciones.
En definitiva se echó de menos una mayor implicación por parte de la Concejalía de Fiestas en salvar la situación y permitir que los niños disfrutaran de su feria buscando alguna alternativa que permitiera disfrutar de su fiesta a los más pequeños. |