En la mañana de ayer al bajar por Sierra Llana escuchaba voces de movimientos y en el lugar de la romería observé a varias personas con espadas que practicaban movimientos, me acerqué por curiosidad y estuve observando un arte muy especial pero desconocido para mí, algo maravilloso a los ojos de un espectador, órdenes, compás, reflejos, movimientos conjuntos, manejo de la espada, etc. Al final abordé al que dirigía los ejercicios, que se trataba nada más y nada menos de nuestro amigo y conocido Miguel Farfán Guillén, Director Técnico de la Asociación Española de Artes Marciales Tradicionales Coreano. Me explicó que habían finalizado el 2º Curso de Mu-do, Introducción al Han Kum-do en su nivel básico y que estaban dando la última clase, esta vez con la correspondiente arma.
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El arte coreano del ham-do (el camino de la espada coreana), es el que marcará toda la actividad marcial en lo sucesivo, si no se asimila correctamente será muy difícil poder dominar este arte y avanzar en los diferentes cinturones hasta el negro al carecer de una técnica base sólida. El secreto de este dominio no es otro que el sacrificio y entrenamiento diario, se debe practicar con entusiasmo y diligencia.
A destacar que éste es el primer curso de han kum-do que realiza la asociación y lo completarán hasta obtener el cinto negro de primera categoría.
Me despedí del Director Técnico y de los alumnos que practicaban, deseándoles mucha suerte en su actividad y que lograran grandes triunfos, me habría gustado haber observado toda la sección, pero tenía por delante un largo camino que recorrer que me había marcado desde un principio. |