El pasado lunes fui, junto con mi hijo, al ¿centro de salud? a por el parte de alta que necesitaba. Sin más, nos fuimos hacia la consulta correspondiente. Tras unos cuantos minutos de espera nos fuimos al mostrador y nos dijeron que los números para ese día se habían terminado, pero le comentamos que sólo necesitábamos el alta de mi hijo, nos dijeron que podíamos esperarnos al final y entrar los últimos. Les tocaba su turno, y seguidamente sale la doctora con el listado de citas y empieza a pasar lista de bastante mal humor: |
Ahí, dicho sea de paso, es donde empieza nuestro calvario: “fulanito, no está”, ”menganito: tampoco está”, ”este tampoco está que lo conozco yo, y no está”. A lo que me atreví a decirle: “Nosotros no tenemos cita, pero nos han dicho en el mostrador, quenos atiende igual a última hora”. Contestándonos a gritos: “Eso no se lo han podido decir”, Le insistí: “Usted cree, que yo vendría si no me lo hubieran dicho? Ya muy alterada y dando grandes voces me repitió que eso no era así. Entonces ya mi hijo enfadado, me dijo: “vámonos que a ti esta tía no te deja por embustera, delante de tanta gente”. A lo que la doctora respondió: “Se lo iba a hacer pero como su hijo se ha puesto como se ha puesto, no se lo hago”. Y hecha una energúmena nos dijo: “¡Si quieres vete donde la Jefa de Personal!”.
Nos personamos en el mostrador y solicitamos ver al Jefe de Personal. Mi hijo echaba chispas, por el trato recibido. La chica bajita y de pelo naranja, entró y salió en la oficina, y siguió con su trabajo, SIN DAR MAS EXPLICACIONES. Nosotros esperamos a que saliera alguien. CUAL SERÍA NUESTRA SORPRESA QUE LLEGARON LOS MUNICIPALES. Poniéndose los guantes, por si tuviesen que inmovilizar a alguien, y muy acelerados, subieron a la primera planta y rápidamente bajaron hacia NOSOTROS.
NO PODÍAMOS CREERLO, íbamos a por el alta y ¿saldríamos detenidos? Le pidieron la documentación a mi hijo, a lo que se negó ya él creía innecesaria la identificación, no HABÍAMOS HECHO NADA. Él expuso sus razones y los motivos de su queja. Y sólo pedía hablar con el jefe de personal. Finalmente puso una queja en presencia de la Policía Local.
PERO… ¿QUIEN NOS QUITA EL DISGUSTO? ¿QUIEN NOS QUITA LA VERGÜENZA QUE PASAMOS? ¿QUIEN LE PAGA A MI HIJO ESTA SEMANA DE TRABAJO? ¿MERECEMOS ESTE TRATO? ¿CUANTOS COMO MI HIJO HAY? |