Todo el mundo tiene derecho a manifestar sus inquietudes tanto para bien como para mal, con razón o sin razón, con la verdad por delante o con medias verdades, en definitiva lo que pretendemos a veces es que se nos escuche. Llevamos varios días erre que erre con la feria. De todos es sabido que nunca llueve a gusto de todos y menos a gusto se siente el que le pilla sin paragüas. Yo he conocido la feria en varios puntos del pueblo y que yo sepa nadie se quejaba. La Feria (FIESTA) empezaba a las ocho de la mañana, sí señores a las ocho de la mañana, con la llamada Diana floreada con la Banda de los Chaparros y otros años con la Banda de Cornetas y Tambores de la OJE local. Recorría las calles principales del pueblo y nadie protestaba. Los carricoches, barquillas, noria, tiros de escopetilla, etc. en el mismo centro del pueblo. La caseta municipal en el barrancón, hoy Mirador Bellavista. La actuación fuerte de cada día del artista invitado a la una y una y media de la madrugada, y la traca final de fin de fiesta a las tres de la madrugada, sí señores a las tres de la madrugada. |
De todos es sabido que los tiempos cambian, por supuesto, pero a veces cambiamos más las personas que los tiempos. Yo hay días que sufro también con la feria porque vivo al lado, coches encima de la acera tapándome la entrada a la vivienda, intento de robo en mi vivienda en días de feria, jaleo cuando la gente vuelve de la feria a sus casa, pero señores NO ME QUEJO, sarna con gusto no pica.
Antes también se trabajaba, y se empezaba a trabajar al alba, si no que le pregunten a los que han trabajado en el Punto Industrial y a los que trabajaban en el campo de sol a sol, de la feria directo al trabajo. Nadie protestaba porque disfrutaba de su feria. Ahora en cambio nos molesta todo, sí todo, como suena. Quién no ha ido de discoteca de joven y la música a todo volumen con la parienta (o pariente) al lado y la música nos parecía música celestial, llegábamos a casa con los oídos zumbando, pero no importaba la causa lo merecía. Ahora no, ahora todo es ruido, jaleo, escándalo, y cuantos calificativos queramos aplicar. ¿Que los tiempos han cambiado?, pues sí, pero tampoco es para rasgarnos las vestiduras con lo que se forma en la feria, total pa' cuatro días que estamos aquí.
Desde aqíi no intento justificar el jaleo infernal de algunas casetas, por supuesto que hay que corregirlos pero en el silencio de la noche hasta los mosquitos molestan.
"Felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace." Jean Paul Sartre
Atentamente: Pedro Donaire |