Mientras la lluvia caía en la mañana de ayer, la
plaza del Ayuntamiento ha vuelto a recuperar la imagen tradicional de
tranquilidad de cualquier sábado. Tras 47 días de huelga y acampada de
los trabajadores de las canteras frente a la Casa Consistorial,
el aspecto de la misma eran los restos de esa estancia prolongada.
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Numerosas manchas de pintura junto a las ventanas del despacho de la alcaldía, algunos cristales rotos y pintadas con frases insultantes sobre el edificio principal y los aledaños como la Casa de la Juventud y algunas viviendas particulares.En la tarde de ayer, tras anunciar el fin de la huelga, según cuentan vecinos del lugar, varios trabajadores recogieron algunas de las pertenencias, estufas, barbacoas, sillas y mesas dejando abandonadas las tiendas de campaña que presumiblemente los albergaban durante la noche. Las mismas, parece ser que se las llevaron viandantes y personas ajenas al conflicto que pasaron por allí, bien como recuerdo, o para ser utilizadas ante su abandono en la vía pública, ya que esta mañana cuando han ido los operarios de limpieza municipal a realizar su trabajo, ya no estaban. A partir del lunes comenzaran las tareas de adecentamiento de la plaza y pintura de la fachada y edificaciones contiguas al Ayuntamiento para que el lugar recupere su tradicional imagen.
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