Sigo sin entender que vara de medir utiliza el PP de Andalucía a la hora de reclamar la libertad periodística. El PP llevó una propuesta al Parlamento de Andalucía para defender a un medio de comunicación privado, como es “El Mundo”, de los atropellos perpetrados por nuestro gobierno autonómico a la hora de repartir las prebendas publicitarias, en la que dicho medio ha sido gravemente perjudicado. Curiosamente, El Mundo es el único medio que existe en Andalucía que le saca los colores al presidente Chaves y a sus acólitos, incluso acusándolos de actuaciones mafiosas contra algunos presidentes de cajas de ahorros, por lo que es un arma que el PP utiliza dentro del poco poder mediático que posee en la región. |
El mismo partido, que tanto defiende la libertad de expresión, hace lo mismo que la dichosa Junta con “El Mundo”, marginando y boicoteando a un medio privado e independiente, por supuestas críticas vertidas en este medio, a través de columnistas del mismo, al personal del Partido Popular que sustenta el poder. Dichas críticas, deben ser rebatidas con datos e información, si los aludidos son medianamente sensatos e inteligentes, ya que dicho boicot puede volverse en contra del PP, porque algunos ciudadanos, dentro de los cuales me incluyo, pueden pensar que el poder tiene algo que ocultar.
Si este boicot no fuera suficiente, se utiliza a medios afines para atacar a otro medio, por lo que la “libertad” de expresión queda gravemente manipulada, y los profesionales del ramo quedan seriamente tocados en su independencia. Se acusa a Alhaurín.com de atacar, incluso de forma directa, a personas del PP y afines, pero curiosamente con el que más me he divertido por todo lo que soltaba, y que echo mucho de menos, no era del ala progresista del municipio según mi información. Sí, me refiero a D. Luis Bravo, que precisamente no escribe artículos de opinión sobre los documentales de la 2.
Así que, por favor, dejen al pueblo la libertad de decidir lo que creamos más conveniente a la hora administrar nuestra información, porque el pueblo no es imbécil, aunque tampoco creo que sea sabio como el dicho, pero sí lo básicamente inteligente para filtrar la información que nos interesa. |