El lunes, la primera llamada que recibo es para informarme de que han abierto, rompiendo el candado de la puerta, un centro de transformación a punto de entrar en servicio del cual tan solo se han llevado unos cinco kilos de cable de cobre, unos cinco euros precio de chatarrería, cuando la reposición puede costar unos trescientos, eso sí, vandalismo más del necesario. La segunda visita de la mañana es al polígono que hay frente al Restaurante Federico, esas naves grises, porque el alumbrado publico no funcionaba. Efectivamente no podía funcionar, se habían llevado todos los cables de la instalación. Abrimos todas las arquetas del suelo y se habían llevado hasta los cables que dan a la carretera principal. El valor al peso de los sustraído puede ser de unos doscientos euros, el de reposición puede llegar a los tres mil.
La tercera visita es al polígono de los Hermanos Becerra, junto al de San Antonio, con ganas de reírse o llorar, aquí tampoco se podría encender el alumbrado, se han llevado todos los cables de la instalación. Por último y para cerrar el tour vistamos un transformador en poste por la zona de La Gloria, y aunque en este caso si había “alta tensión” en el transformador, pero este no estaba en servicio por falta de la última autorización. Se han llevado todos los cables de cobre desde el transformador a la base del poste.
Estos chorizos saben donde tocan. Creo que lo han hecho de noche porque estos alumbrados no estaban operativos, las luces lo manifiestan claramente, ya que el polígono de Casini, al estar encendido no se han llevado nada, hace unos meses si se llevaron bastante. Los dos transformadores sabían que no estaban en servicio porque estos no “roncaban” ya que de no saber ese detalle hubiesen robado en los otros cuatro que hay también en el polígono, también se hubiesen llevado un buen susto de “muerte”. El aluminio no lo quieren porque no vale dinero, pero si cometen la tropelía de cortar el cable para ver si es de cobre o no, con el consiguiente daño para la instalación.
En el primer transformador algo debió de pasar porque lo abandonaron rápido dejándose allí los cortes de cobre, una sierra de metal y un pico para abrir las arquetas. Algo debió de asustarles, aunque no creo que se asusten mucho cuando ese transformador queda a unos quince metros de la carretera de los polígonos.Estos actos delictivos los denunciaré o no, ya veremos, aunque este escrito puede servir para ello, pero sí quisiera pedir a la ciudadanía que cuando anden por los polígonos o por cualquier sitio y vean cualquier persona sospechosa o en actitud sospechosa, que llamen a la Policía, yo lo he hecho muchas veces y puede que haya ayudado. No importa que pueda ser una falsa alarma, pero si se acierta, un robo menos para las estadísticas. Manuel Porcel 12-01-06
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