El colegio, cuya infraestructura parece haber sido creada por un arquitecto estéril y desconocedor absoluto de lo que es un niño y cómo se mueve, creó una masa gris de cemento de las llamadas hoy en día de “diseño” que siempre están diseñadas no sé para quién, pero no desde luego para las personas que hacen uso del mismo; y si no cómo se explica que un colegio cuyos cursos llegan solamente hasta la edad de diez años, esté fabricado con bloques de hormigón gris por todas partes cuyos remates angulosos y afilados provocan más de una herida a diario en los pequeños cuerpecitos de nuestros hijos; no existen protecciones al respecto y las barreras arquitectónicas son tales que incluso para recoger a los niños y niñas a diario los padres debemos subir una larga escalera con el fin de recogerlos y temiendo que se descalabren por la misma, muchas madres ante la imposibilidad de poder subir un cochecito cargan con sus bebés a la hora de ir a buscar al hermanito al colegio, madres embarazadas, personas imposibilitadas, abuelas y abuelos, todos hacen su diaria peregrinación escalera arriba y escalera abajo en plena borrasca o bajo un torrencial sol abrasador.
Los días de lluvia, los niños acceden a su gimnasio empapados, ya que los accesos son de patio en patio siguiendo las líneas de escaleras que van bordeando el colegio hasta completar los tres desniveles de terreno, no existe más que un pequeño trozo cubierto de unos cuatro metros escasos y que simulando una parada de autobús permite que los alumnos tomen impulso antes de subir las escaleras chorreando.
Los más chiquitos son los más beneficiados a la hora del recreo ya que cuentan con un patio propio cuyo diseño tuvo que haber sido sacado de la misma cárcel de Alcatraz ya que esta vez los bloques de hormigón van formando espacios cerrados de no más de 20 metros donde cada módulo disfruta de estas horas de relax, a pleno sol por supuesto, que para eso tenemos este envidiable sol malagueño y ahí está para disfrutarlo, cabe decir que gracias a la desinteresada colaboración del AMPA estos módulos han sido pintados de distintos colores cambiando así su magnifico diseño original del llamado color “gris espantoso”.
Hasta hace unos días todas las zonas verdes que rodean el recinto del colegio estaban ajardinadas con matojos de metro y medio, cuyas flores cargadas de insectos hacían las delicias de nuestros pequeños: ronchas, sarpullidos y picaduras de todo tipo adornaban las caritas y cuerpos cual explosión primaveral. Resulta increíble en un pueblo como Alhaurín de la Torre famoso por sus espléndidos jardines y por poseer uno de los viveros más renombrados de España cuente con esta original selección de plantas teniendo la posibilidad de poder contar con una arboleda y un jardín mediterráneo facilitando así la sombra, el cobijo e incluso el cuidado y el crecimiento de las mismas a través de los propios alumnos.
Conozco personalmente a Paco el dueño del vivero y me atrevo a decir desde estas páginas que no le importaría cedernos algunas de sus hermosas plantas y algunos árboles de secano para paliar las tremendas horas a pleno sol que sufren estas criaturas.
Cabe decir que el Ayuntamiento y la Junta de Andalucía juegan a la pelota en el patio de este recreo también y que después de otras tantas misivas, reuniones personales, llamadas telefónicas y demás, nos han obsequiado con dos toldos, eso si de rafia, que penden de un hilo, nunca mejor dicho y que aparte de no quitar nada de sol pueden poner en peligro a estas criaturas y a todo el que pase por debajo ya que la instalación debió de ser realizada por el primo del arquitecto que diseñó el colegio.
Quiero hacer mención eso sí, al personal tan maravilloso con el que cuenta el Colegio: Directora, Jefa de estudios, Secretaria, profesores y profesoras, monitoras del Aula Pueris, que han hecho de su interior un lugar cálido y acogedor, donde nuestros hijos tienen la mejor de las atenciones. Y también agradecer al AMPA su labor tan loable en beneficio de nuestros hijos, a pesar de contar con un mínimo número de padres.
Y termino invitando a los miembros del Ayuntamiento y la Concejala de Educación para que disfruten con nosotros de la fiesta organizada para el fin de curso, el próximo día 13 de Junio, eso sí será a pleno sol en uno de los patios por lo que les aconsejamos un buen sombrero y alta protección solar.
Susana López
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