Dejándose llevar por la imaginación, nuestros mayores se asomaron a Málaga desde las mismas murallas que un día sirvieron para defenderse de los graves peligros a los que Málaga estaba expuesta, recorrieron su difícil acceso por sus laberintos custodiados por torres y puertas fortificadas y pasearon por sus jardines, acabando en el anfiteatro romano.
Tras una maravillosa y enriquecedora mañana los grupos partieron hacia el restaurante acompañados por las concejalas del Mayor y Recursos Humanos, María José Sánchez y María José Álvarez respectivamente y las técnicos del Mayor. |