 Me ha llamado Luis Bravo, enfadado, muy enfadado, enfadadísimo, por lo que he publicado que su hija Marina: "con su currículum y su experiencia, en el ámbito de la empresa privada sería la chica de las fotocopias". Cuando escribí el corto, suponía que podría tocar la fibra sensible de Bravo, a pesar de ser una crítica que entra dentro de la más estricta normalidad. Pero lo que no esperaba es que me amenzara con sacar "mucha documentación que tengo sobre tí. ¿Quieres que baje al cieno donde tú estás?". Sabía que este señor tenía muchos cargos, pero no sabía que estuviera utlilizando medios materiales públicos, pagados por todos, para confeccionar dossieres de sus posibles enemigos....
|
El teléfono retumbaba: "¡Por qué cojones te tienes que meter con mi hija!. ¡Te estás pasando un pelín en el tema personal, Juan Carlos, te estás pasando un pelín!. Luis estaba histérico como nunca lo había visto. Gritaba, no respiraba ni dejaba hablar. Era una especie de energúmeno, un ciervo en plena berrea. No había forma humana de meter baza, de dar explicaciones. Acababa de publicar un escrito mío en Alhaurín.com titulado "La saga de los Bravo bien colocadita" y Luis parecía cabreado, cabreadísimo. Lo que no pasaba de ser una crítica escueta y estricta de los cargos públicos, cargas y prebendas de la familia Bravo, lo ha derivado al tema personal y ha montado en cólera. Tanto él como su hija son personajes públicos y no creo que por hablar del currículum y la experiencia (ó su falta) de una concejala sea quien fuere, se pueda decir que se está entrando en lo índole de lo privado. "¿Tú qué coño sabes del currículum de mi hija?. ¡Te estás pasando un pelín!". Luis estaba fuera de sí. Pero lo malo es que en esas circunstancias era imposible dialogar ni razonar. Gritaba como un poseso: "¿De dónde sacas tú que voy a ganar 5.000 euros?. Mira Juan Carlos: Esto no es una amenaza. Es una advertencia. ¡Verás lo que voy a hacer!. ¡Me vas a encontrar al final del camino!.". Yo intentaba meter baza, pero no me dejaba: "Luis, que lo estoy apuntando todo..." le dije en una respiración suya. "¡Apunta lo que te salga de los cojones!. Yo no te voy a pegar ni nada físico, pero te estás buscando un enemigo..". Al final me pongo yo también a gritar a ver si logro que me escuche: "¿Que yo no quiero guerra, hostias Luis..!". Pero él, a su bola amenzante y yo apuntando: ""Quieres que hable de tí -me grita Luis- de temas personales... ¡Pues hablamos!. ¡Yo tengo mucha documentación tuya también. O que te crees, ¿que somos todos blancos?. ¿Quieres que hable?. ¿Que baje al cieno donde tú estás?.. ¡Pues lo hago!...!. Documentación, dossieres, cieno... todo esto me huele muy mal. Me huele como a mafieta. Me huele a pseudo-amenaza para matar al mensajero molesto. Me huele a sucio. Me huele a podrido.... Y estamos hablando del que lleva todo el tema de Comunicación del Ayuntamiento. Del responsable directo de la Televisión Local. Del Vicesecretario de Acción Política del Partido Popular.... Y yo me pregunto: ¿Los dossieres los hace en fin de semana?. Ó a la contra utiliza su tiempo y las herramientas públicas (despacho, teléfono, internet, accedo a archivos municipales...) para destripar las supuestas intimidades de sus posibles adversarios?. ¿Por qué alardea mucho de tener dossieres de todo el que sea alguien en Alhaurín, por poner un ejemplo Francisco Galán Palmero?. Podríamos estar ante una posible malversación de fondos públicos y otros supuestos contemplados en el Código Penal... Pero claro, habrá que esperar a que Bravo encienda el ventilador sobre la mierda, como ha amenazado. Yo estoy tranquilo, Luis, pero una vez encendido el ventilador...¡Vale todo!. Así que tú mismo. Dicen que el Poder gusta de rodearse de mediocres para perseverarse. ¿Y este señor va a ser Gerente de la Fundación de los Canteros y va a gerenciar la cultura, el medio ambiente, las becas y otras zarandajas de todo el pueblo?. ¡Que Dios nos pille confesados!. 2.000 millones de pesetas dan para muchos, muchos dossieres..... Acaba de llamarme Marina Bravo llorando. Quiero expresarle mi pesar si le he herido en algo. Lo siento profundamente. De verdad. Pero sigo creyendo que el currículum de un cargo público no es vida privada. Lo siento Marina, la política es una mierda. No quiero hacerte ningún daño. Créeme.
Juan Carlos Sanz de Ayala nomecallo@yahoo.es |