Como cada año se te plantea como interrogante de que hacer con una parte de tu dinero, donde quieres que el estado deposite algo que te ha tomado prestado anteriormente. Ojala llegue un día en el que Hacienda me pregunte si acepto que parte de mi dinero sirva para subvencionar a los partidos políticos, a los cineastas cuyas películas hay que ver por “cuota de pantalla” a la que nadie o casi nadie va, o a la producción y venta de armas, o a que Sevilla tenga dos universidades públicas, o a que los canales “sureño” sólo propaguen noticias acordes con las directrices emanadas del “Gran Hermano Andaluz”. |
Por ahora, me roban esta libertad, sólo puedo poner dos cruces: una a favor de la Iglesia Católica y otra para fines sociales. Por ahora colocaré las dos, la de la Iglesia Católica, porque hace auténticos milagros con los recursos que tienen, gestionando en torno al 75% de los servicios sociales de Andalucía: residencia de ancianos, guarderías, colegios, hospitales, y centros de enfermos terminales a los que la estimada Junta aparca en el olvido, y a los que seguramente muy pocos han visitado, como por ejemplo el centro asistencial de SIDA “Colichet” en Churriana, muy cerca de Alhaurin de la Torre, subvencionado íntegramente por Cáritas.
Algunos que escriben sobre la Iglesia Católica, deberían informarse primero, porque estoy seguro que los escrúpulos le impiden ver con sus ojos lo que fácilmente se critica desde un bufete protegido por libros de leyes, o desde un periódico de escasa tirada que entierran la verdad de la enfermedad y la muerte. Es fácil hablar de ello cuando no nos afecta.
Otra cruz para los fines sociales, porque se destina a ONG, las cuales merecen un profundo respecto por su labor humanitaria. La cruz es un signo de libertad: disfrutemos colocándola en el espacio del que disponemos todavía. DOS MEJOR QUE UNA.
Jesús Huete
LA CRUZ DE MAYO (Artículo de La Razón)
LA IGLESIA CATÓLICA AHORRA EN ESPAÑA AL ESTADO MÁS DE 31.000 MILLONES DE EUROS Su labor educativa costaría a la sociedad algo menos que los tres ministerios españoles más caros. LA RAZÓN 30-11-2004
El economista y colaborador de LA RAZÓN José Barea afirma que «si la Iglesia no prestase sus servicios, tendrían que aumentarse los impuestos. El beneficio es doble: para los beneficiados y para los contribuyentes». La obra sanitaria de la Iglesia no es menos esmerada. Sus 107 hospitales, 128 ambulatorios y dispensarios, 876 centros para ancianos, enfermos crónicos, terminales y minusválidos, atienden a 387.356 personas al año. Para ello cuenta con 51.312 camas que le cuestan 270 euros al día. O lo que es lo mismo, 5.056 millones de euros al año. Además, teniendo en cuenta que construir un hospital cuesta del orden de 50 millones de euros, y el resto de los centro unos 4 millones, el Estado deja de hacerse cargo de 5.350 millones en hospitales y de 4.016 en otros centros. La obra social de la Iglesia es muy amplia. Según datos del año 2000, sólo con las aportaciones monetarias de Caritas (155 millones, de los cuales 47 corría a cargo del gasto público), Manos Unidas (43 millones en 2003, con una ayuda estatal de 9 millones) y Obras Misionales Pontificias, (21 en 2000), el Estado tendría que haber aportado 163 millones. Además, financia el 80 por ciento del patrimonio histórico y artístico de España. Así las cosas, no parece demasiado sensato decir que el Estado mantiene a la Iglesia católica. |