Miguel Angel Garcia Moreno. El sábado 18 de abril a las 3,30 de la madrugada daba comienzo en la localidad de Alcaucín la travesía de resistencia Sierra Tejeda y Almijara. Por delante 60 Km. con más de 2.800 m de desnivel positivo, un recorrido de gran exigencia que se vio endurecido enormemente por unas terribles condiciones meteorológicas. En la salida alrededor de 120 deportistas iniciaban la aventura, la primera dificultad la teníamos nada más comenzar el trayecto, 15 Km. de subida continua para coronar el pico de La Maroma, a algo más de 2.000 m de altitud.
|
Ha mediación del ascenso comenzaba a llover intensamente e íbamos notando el descenso de temperatura que según algunos termómetros llego a los 12º bajo cero en la cima, a esto se unía la ventisca y la niebla lo que daba un carácter épico a la aventura que teníamos por delante. Sobre el Km. 25 en la localidad de Sedella tuvimos un avituallamiento, los miembros de la organización, que estuvieron en todo momento muy atentos con los participantes, nos agasajaron con un gran desayuno en el que incluyeron chocolate caliente, tortas de aceite y demás viandas del lugar. Esto nos dio a muchos de nosotros energía suficiente para continuar la marcha bajo la incesante lluvia, otras personas decidían que ya habían padecido suficiente y se retiraban de la prueba.
El siguiente tramo discurría por pistas forestales, ya con una temperatura más acorde pero sin cesar de llover bajamos hasta el área recreativa de la Fábrica, alrededor del Km. 40 de la prueba, en este punto tuvimos que lamentar la lesión, al cruzar uno de los arroyos que cruzaban el camino, de nuestro compañero José María Martínez, el cual había estado junto a todo el grupo siempre encabezando la marcha, esperamos que pronto vuelva a estar entrenando con todo el equipo. En este punto se dieron también bastantes abandonos, habíamos pasado ya muchas horas bajo el agua y los cuerpos estaban muy castigados. Desde el área recreativa de La Fabrica subimos hacia el Puerto Blanquillo, lo que fue para mí la parte más bonita del recorrido, un sendero que serpenteaba alrededor de un arroyo que bajaba de la montaña con furia entre una densa arboleda. Culminamos el ascenso a Puerto Blanquillo y desde allí la mayor parte del recorrido era ya descendente por carriles hasta cerca de Frigiliana donde acabo la aventura, con alrededor de 50 finalistas de los cuales 9 fuimos del Club Alpino Jarapalos, lo que nos dio el triunfo en la prueba. Destacar y agradecer una vez más el buen trabajo de los organizadores de la prueba, que con unas condiciones tan desfavorables controlaron en todo momento la travesía y en nuestro caso atendieron y evacuaron rápidamente al hospital a nuestro compañero lesionado. Miguel Angel García. Club Alpino jarapalos
|