Sin lugar a dudas, el acto más emotivo de la noche fue el modesto homenaje que le realizamos a Juan Fernández Luque (Juan del Cordero), persona que formó parte tan importante de nuestra juventud con su famosa discoteca por donde pasamos la inmensa mayoría de esta fantástica generación. Se le entregó una placa conmemorativa con todo el afecto y el cariño de los presentes. La entrega la realizó, como no podía ser de otra manera, su mano derecha en esta famosa discoteca Sebastián Ortega (Chany), todo esto en presencia de su mujer María Dolores y su hija Celia. La emoción de Juan fue apreciada por todos los presentes, ya que no se esperaba nada de esto.
Una vez concluido este pequeño acto, se pasó a la cena programada y elaborada por nuestros maestros Andrés García y Juani Peña, todo servido por Alejandro Martínez y Alejandro Garrido, con la ayuda de Carlos y Jorge.
El acto más simpático tuvo lugar con la elección de Miss y Mister. Tal honor recayó en la guapa Genoveva González y el siempre joven Pedro Menjíbar. Ninguno de los dos se lo esperaba, poniendo cara de sorpresa. Después la realidad fue que no se quitaron la banda en toda la noche y cumplieron perfectamente su cometido de Miss y Mister.
Todos estos actos y bailes estuvieron amenizados por la entrañable música que escuchabamos en la discoteca del Cordero, que afortunadamente conserva el DJ Sebastián Ortega (Chany).
Por último pedir perdón a todas las personas de esta generación a las que no se las ha avisado, es difícil recordarlos a todos. En ningún momento se ha tratado de excluir a nadie, si no todo lo contrario.
Felicitar a todos los que han trabajado en la elaboración de este evento privado pionero en Alhaurín de la Torre: José Antonio Vergara, Antonio García, Alonso Rueda, Juan Castillo, Sebastián Martínez, Miguel González, Julio Morales,el que suscribe y los mencionados anteriormente.
Nada de esto habría sido posible sin la colaboración y el entusiasmo mostrado por Sebastián Garrido y su mujer Ángela Garcia, que desde un principio ofrecieron su casa sin ningún tipo de impedimentos, mostrándose este sábado durante la fiesta como unos magníficos anfitriones tratando a todos los asistentes con exquisita atención. En nombre de todos ellos, muchísimas gracias a los dos.
“La falta de contacto a lo largo de los años no merma el cariño y el afecto que se coge a personas con las que compartimos algún tipo de vivencias en el pasado.”
Carlos Martín Povea |