– Porque consideramos un desatino tirar por la borda un ramilletes de valiosos candidatables socialistas a la alcaldía de Málaga –el último, injustamente, el ex rector Martín Delgado, tras pasearlo los últimos diez meses como «el elegido»– y sólo a través de un procedimiento en el que se implicara al conjunto de la militancia se podía recuperar la credibilidad, ilusión y la esperanza en la victoria. Además, porque apostar por la primarias es recuperar uno de los más importantes avances en la democracia interna de un partido que se precia de ser socialista y democrático. Por el contrario, temer a las primarias es apostar por la dedocracia, la mediocridad y el miedo a competir.
¿Cómo se germinaron las primarias?
– En los primeros días de mayo salió a la luz una declaración a favor de las primarias firmado por unas decenas de militantes. Nos encontramoscon la cerrazón de la dirección provincial, y con voces que nos desafiaban diciendo que si lográbamos ese 20% de firmas de militantes, éstas serían inmediatamente archivadas. A eso le sucedió otra tromba de declaraciones oficialistas preguntándose cómo iban a celebrarse primarias sí sólo había una candidata. Decidimos dar otro paso para provocarlas, acogiéndonos a un segundo supuesto estatutario. El tercero es la convocatoria de oficio la dirección local o provincial del PSOE, cosa que desechamos que se hiciera por razones obvias. Entonces, estos compañeros me lo plantearon y tras diez días que les pedí para hablar con dirigentes sindicales, empresariales, personalidades de la cultura... llegué a la conclusión de que en Málaga hacía falta un proyecto ilusionante e inmediato, frente a la desidia del actual alcalde.
¿Y entonces se autoproclama candidato cómo dicen muchos?
– La constatación de la necesidad de un cambio del gobierno de De la Torre y el apoyo de un amplio grupo de militantes me dio alas para plantarme con un «aquí estoy yo» para dar ese paso, y contribuir a un proyecto en el que se movilice y seduzca al electorado progresista de Málaga, poniendo el acento en la calidad de vida, la sostenibilidad ambiental y económica de la ciudad, así como la cohesión social unida al empleo.
¿Y si el PSOE federal en su cónclave del próximo día 17 aplica la cláusula de excepcionalidad para vetar la celebración de primarias en Málaga?
– Imposible, ya que en Aragón ha aplicado esa cláusula pero al revés, para promover primarias con el fin de generar la máxima competencia entre candidatos y movilizar a la militancia ya que el vacío que deja Iglesias, que no desea repetir como presidente de esa Comunidad, no es fácil cubrirlo. Y claro, este órgano es imposible que a la vez plantee que no se plantee ese principio de igualdad en otro territorio, sería discriminatorio.
Se lo planteo de otra forma, ¿Y si la dirección de Málaga no acuerda convocar primarias?
– Espero que no lo hagan. Sería antiestatutaria y podría retrasar aún más el calendario de la nominación con la seguridad jurídica de que sería sólo una huida hacia delante con retorno, por los recursos que interpondríamos para defender los derechos fundamentales que asisten a la militancia. Sé que cambiar el criterio de propiedad que tienen algunos dirigentes malagueños sobre el PSOE no es fácil por lo que les resultará muy difícil reconocer el derecho que le corresponde a cualquier militante de ser elector o elegido. "No sé si a Gámez le gusta ser candidata en la forma clandestina como la han presentado"
¿No le gusta María Gámez de candidata?
– No sé si a María Gámez le gusta ser candidata en las condiciones clandestinas en que la están presentando bajo la continuidad de esa filosofía surrealista, ya ensayada con el anterior candidatable Martín Delgado. A María la hunden cada día más, haciéndole una campaña encubierta con la agenda en clave no municipal sino de la Junta, la diana preferida por De la Torre, quien carente de proyecto de ciudad encuentra en el victimismo y la confrontación la razón de ser de su vacía gestión. Si a eso le añadimos la desacertada designación dedocrática así como la forma en que la presentaron bajo la premisa de que «aunque no sea para ganar en el 2011, sí podría ser parael 2015», al final el resultado es un cúmulo de deslices. No se lo merece.
Dicen que usted a lo que aspira es a ser concejal.
–(Ríe)… Sugiero que sean más creativos los que me critican. Ya me lo ofrecieron en 1999, y lo rechacé porqué no estaba de acuerdo en cómo se confeccionó la lista. Ahora sólo tengo en mi agenda intentar ser el candidato del PSOE por primarias, y alcalde socialista tras dieciséis años de gobierno municipal del PP. Y eso lo dejo en manos de la militancia socialista, donde un voto del afiliado de base vale igual que el del secretario general. No me presento para mediante un pasteleo entre barones conseguir al final ser concejal, sí por ahí va la pregunta, ni para gestionar ninguna derrota. Me presento sólo con el pensamiento y la acción puesta en la victoria.
Salvador Pendón ha dicho que no es partidario de las primarias porque dejan cicatrices abiertas, ¿qué le responde?
–Respeto su postura pero discrepo. No hay mayor cicatriz que la gangrena que dejó abierta, sin haber habido primarias, la lista municipal que el PSOE presentó en las últimas elecciones del 2007 en clave de derrota anunciada. De los ocho primeros ediles socialistas, muy pronto seis abandonaron el Consistorio, y han sido cuatro los portavoces distintos que se han sucedido desde entonces. La enorme responsabilidad y el digno trabajo de los concejales que se quedaron, con Rafael Fuentes a la cabeza, han hecho cerrar esa cicatriz infectada y salvar el papel de la oposición socialista. La democracia interna y la participación de la militancia en la elección de sus representantes en las instituciones no deja cicatrices, siempre es sana y da crédito a un partido y a su candidato.
Dicen que le están firmando hasta los pendonistas.
–A nadie se le pregunta si tiene adscripción familiar. La firma es individual. No hay negociación con bloque «familiar» alguno ni con «padrinos», porque no sólo no apostamos por ello, sino que además pensamos que ahí radica uno de los males del PSOE malagueño: clanes jerarquizados con militantes muchas veces dependientes política o económicamente al servicio de proyectos personales. No estoy en ningún proyecto personal ni de padrinazgo, dependo de los militantes considerados individualmente, firma a firma pido su apoyo para ser candidato, sin hablar de listas ni menos de ofrecer cargos que no tengo y que nunca ofrecería para obtener un apoyo.
Hábleme de la gestión de Francisco De la Torre.
–Se ha acabado un ciclo y debe de abrirse otro. Tenemos un alcalde tal vez poco tocado, pero del que un sector de la población, alrededor de un 40%, reconoce que se siente hastiado. La composición de nuestro electorado se sitúa en el centro izquierda, mientras que el PP nacional representa ahora lo más casposo que puede existir en la derecha democrática europea. Pero descendamos a la práctica municipal. Tenemos un alcalde que puede decirnos de memoria los nombres de ocho mil alcantarillas pero en cambio carece de un proyecto de ciudad".
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