He recomendado esta entrevista del Málagahoy.es a un grupo de personas preocupadas/concienciadas con el fenómeno carcelario. Lo he hecho porque me parece muy interesante lo que plantea el nuevo jefe, con 37 años de servicios prestados en el medio y habiendo pasado por todo un abanico de puestos y responsabilidades. En primer lugar, y por seguir el orden de su entrevista, me complace que sean objeto de su preocupación los traslados, de que yo tengo escritas algunas cosas no precisamente elogiosas. Reconoce el nuevo director que la planificación medio/largo plazo se ve seriamente afectada por el sistema de traslados, que impiden o dificultan gravemente los programas de formación, tan imprescindibles para intentar acercarnos al objetivo primario de la reeducación y reinserción social de los internos.
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Por otra parte, me gusta cuando dice lo de "nuestro gran objetivo es procurar la reinserción", con lo cual no parece dispuesto a dar cancha a los totalitaristas/fundamentalistas que claman cada día en los medios de comunicación por centrar todos los esfuerzos en la finalidad retributiva de la pena, el castigo puro y duro para que nos entendamos, la venganza de la sociedad, postergando, si no, excluyendo definitivamente la primordial búsqueda del fin resocializador. Me complace cuando habla de "impulsar los terceros grados" que yo creo que deben acabar siendo la regla general, el régimen predominante que ahora ocupa el segundo grado. Me complace, continúo, cuando aboga por la efectiva aplicación del artículo 89 del Código Penal, la expulsión sin complejos de los extranjeros a su país de origen en el supuesto de comisión de delitos en nuestro país en los términos previstos en dicho artículo, que no se está aplicando. Me gusta mucho, digo, cuando leo que le gustaría especialmente impulsar los módulos de respeto -todos los modulos deberán acabar siendo de respeto porque no debe haber nadie que no aspire a respetarse y ser respetado-.
Al efecto, me parece un paso significativo que recien se acabe de poner en funcionamiento un nuevo módulo de respeto para las mujeres que, hasta la fecha, venían ocupando un sólo módulo de la prisión, sin distinción alguna (aún recuerdo a mi amiga Ana Tobelem, siempre concienciada, siempre ayudando). Finalmente, su propuesta de prisión abierta a los malagueños me parece bien, pero deberá concretarse para que no quede en una mera declaración de intenciones y, lo que es más importante, se articule de modo que beneficie o favorezca a los internos, que es de lo que se trata. |