En muchos casos, es llamativo que una persona que ha estado con una maltratada se separa y luego está con una persona que le maltrata. Es como si hubiera una tendencia de esa mujer o de esa persona, porque no hablamos de violencia machista, es una violencia familiar, porque en muchos casos la mujer está implicada en la violencia que le acontece. Por un lado tiene que ver la cuestión sexual, donde un macho es un macho si tiene poder sobre la mujer. Pero hay situaciones donde la mujer, inconscientemente, para sentirse deseada necesita que el hombre la domine. A veces eso le lleva a muchas situaciones que se pasan ya de dominación. Por otro lado, hay que hablar de tendencia al sufrimiento de necesidad de sufrimiento por un sentimiento de culpabilidad. Es decir, hay como una tendencia de esa persona a ponerse en la posición de sufrir. Por eso hay que cambiarla de esa posición porque si no, donde haya una hostia ahí va a ir ella.
No es que todos los hombres sean malos es que hay algo de mi que me pongo para que me peguen. También hay muchas mujeres o personas cuya dinámica es la provocación. Lo que pasa es que la tendencia es hablar mal de los hombres. El que pega es una persona que pega, pero a veces la persona ha pasado por un recorrido donde ha habido muchas provocaciones por parte del otro. Hay mujeres, por ejemplo, que son insoportables. Imagínate esa dinámica a lo largo de años, el hombre está desesperado y no sabe como parar a esa mujer. Hay que ver cada caso de forma individual. A veces hay también en la mujer una tendencia a hablar mal del hombre, una intolerancia hacia el hombre. No en todas, pero la mujer puede decir que no, pone achaques mil veces y el hombre tiene que aguantar. Pero si el hombre te dice un día que no, es el más malo del mundo. Tenemos facilidad para echarle reproches al hombre.
Aunque esos reproches son mutuos. Ahí tenemos los típicos chistes machistas o feministas. Esos reproches se dan en los dos sexos.
Si el hombre se pone a reprochar, también tiene muchas cosas que reprocharle a la mujer. Pero si estás con una pareja no os vais a poner a reprocharos las cosas, porque hay algo que te gusta del otro y que explica tu deseo. Si entramos a reprocharnos a lo mejor hay que pensar “qué hacemos juntos”.
También hay que valorar qué lleva al hombre a maltratar a la mujer. A veces tendrá que ver esa situación de dominancia sobre la mujer. Un hombre que ama a una mujer puede acabar maltratándola. El amor cae en la posesión, muchas veces se escuchan hombres decir eso de “si no está conmigo la mato” y acaba matándola. Hay que tener cuidado con ese amor posesivo que lleva a graves maltratos. Un hombre que desea a una mujer, no la maltrata, porque el deseo no es posesión es conquistar al otro. No es nada de que sea mío, es un instante, pero cuando la ama siente que ya la ha conquistado, ya es posesión. El amor posesivo es el que hay que desterrar porque te lleva a esos vínculos de “ni contigo ni sin ti”, no se pueden romper las relaciones porque “sin ti no puedo existir” “nunca podré verte en manos de otro hombre” no puede dar libertad a la otra persona. Un amor más civilizado nos alejaría de estas situaciones de maltrato, de posesión. Uno mata a alguien porque considera que es suyo. ¿Quién tiene poder sobre la vida de otra persona?
¿El papel del hombre en el maltrato se basa en ese sentimiento de posesión? O tiene otros aspectos
Habría que ver. A veces es eso, a veces son los celos. Donde no puede tolerar que tú mujer desee a otro, o fíjate que hay un tipo de celos que se llaman celos proyectados que es el hombre el que ha tenido deseos homosexuales, inconscientes, como no puede manifestar ese deseo lo proyecta sobre ella y le dice que mira mucho a los hombres, etc. De un modo agresivo. Si uno reconoce que ha tenido deseo hacia otra persona, asumes tus deseos, pero como no es así los pones en el otro y los celos son muy peligrosos. Son situaciones que no tienen que ver con lo civilizado, pero también hay que pensar que hay madres que matan a sus hijos, nunca se habla de eso y también es violencia familiar.
Pero estadísticamente hay más casos de malos tratos del hombre a la mujer que al revés o de otro tipo.
También se dice que la mujer mata de otra manera. Hay una cuestión que se llama “el tabú de la virginidad” que dice que cuando la mujer pierde la virginidad con un hombre se genera en ella una gran agresividad hacia esa persona. A veces hay mujeres que permanecen con ese hombre, no por amor, sino para vengarse de esa pérdida que han sufrido. Ella siente que le ha entregado al otro algo muy estimado, que lo ha perdido. Aparte de que la mujer se siente genitalmente inferior al hombre.
Hablamos de un sentimiento inconsciente.
Inconsciente. Las feministas se asustan de estas cosas pero acontece así. Entonces, hay muchas mujeres que permanecen al lado de sus parejas por venganza, para molestar a ese hombre. Se dice que los segundos matrimonios, o las segundas parejas son más felices que las primeras porque uno se ha librado ya de esa cuestión. Ahora la sexualidad puede ser diferente y una elección de pareja distinta también. También es lógico que las primeras parejas están más influidas por los modelos parentales de elección y luego uno se va liberando de esas cosas. Aunque siempre elige en base a eso pero vas imponiendo más tus gustos.
Con personas iguales en las mismas circunstancias. ¿Cuál es el detonante que nos convierte en un maltratador o una maltratada?
La gente piensa que el que ha sido maltratado en la infancia luego va a maltratar, y eso es falso. Es más importante el concepto de amor que uno tenga. Hay un ejemplo que se pone en los libros de una mujer que era violada muy frecuentemente y va a consulta. La mujer iba por la calle y en cuanto veía a un hombre se iba pegando a la pared, etc.… una actitud que lo provocaba. En el tratamiento pudo transformar la frase de soy violada por quiero ser poseída. A veces es una frase, una concepción, si yo entiendo que mi erotismo tiene que ver con un poco de agresividad o pienso que los hombres tienen que ser de una determinada manera o que son malos, etc. Depende de cómo concibas las relaciones y el amor.
Es curioso que a veces, en las relaciones de novios, ya el chico te maltrataba, te daba una mala contestación, etc. Ahí hay que dejarlo. Cómo vas a seguir con esa persona y decir “ya cambiará”, la gente no cambia, si el chico te pega y tú mantienes la relación, la consecuencia va a ser que va a seguir pegándote. Te puede pillar una vez, pero no te quedas para la segunda. En las mujeres que se quedan con ese tipo de hombres hay un deseo inconsciente implicado en eso. ¿Cuál es el detonante? El detonante es el deseo. Más allá de la excusa o circunstancias que haya habido. Por ejemplo “me pegó porque había bebido” y es que ese día se tenía que dar eso y bebió para soportarlo. Si te ha pegado, es que todo estaba hecho para que te pegara. La mujer y el hombre tienen que reconocer ese deseo. El maltratador, su deseo de pegar, a veces generado porque piensan que su madre es una puta que se ha acostado con su padre y eso genera una agresividad en ellos que lo canalizan así. Con el psicoanálisis uno puede darse cuenta de lo que subyace ahí y se puede transformar. Porque si no eso va a reproducirse con una pareja y con otras.
Desde ese punto de vista, la figura del maltratador seria recuperable socialmente,
Ya al principio de la entrevista te he dicho que todos somos recuperables, que no hay fallos orgánicos, que no es porque ese hombre sea inhumano. Todos deseamos igual pero cada uno renuncia de una manera. Todos los hombres y todas las mujeres podemos ser maltratadores o ser asesinos, ahora bien, coger la pistola o matar es otra cosa. Hay quien lo hace y quien no lo hace. En eso nos diferenciamos. Cuántas veces hemos tenido ganas de pegarle a alguien. Todos tenemos que pasar por distintas situaciones de odio.
O cuántas veces has querido acostarte con otra chica y no lo has hecho, porque amas a otra persona o si lo hago luego me voy a delatar o no voy a poder soportarlo y no lo haces. Que no lo hagas no quiere decir que no hayas tenido deseos.
¿Qué es lo que hace que uno cruce esa línea o no la cruce?
Es una decisión inconsciente, no hay nada que te impulse a ello. ¿Cuál es el detonante? Hay que verlo en cada caso, las cosas no se pueden prevenir, ¿vas a ir de tras de todo el mundo para que no haga algo? Prevenir es psicoanalizarse para ser una persona más sana, para a pesar de desear esas cosas, no hacerlas, y si las haces, siendo responsable de tu vida. El psicoanálisis no te hace ser un santo, te hace ser responsable de tus cosas. Tomas otra responsabilidad sobre tus cosas, previene porque no tienes enajenación mental transitoria, esos son términos judiciales pero no pasa así. Cuando uno un día se emborracha y mata a alguien, es porque se día querías matar a alguien y te emborrachaste para tener excusa. Mil veces te emborrachas y no matas a nadie. Echamos la culpa a las cosas, a la bebida, a un atasco, a que mi padre me maltrató, etc. no hay excusas.
Hay actitudes de los padres que pueden ayudar a rebasar esa línea entre sentir ese deseo y satisfacerlo. Para que los hijos no sean futuros maltratado o maltratadas.
Las cosas no pasan de un día para otro, no es que un día es un santo y al otro un maltratador. Uno se hace cómplice de las cosas, uno lo deja pasar, deja que un día el niño hago esto, otro día haga lo otro y claro, un día maltrata, pero porque lleva muchos días que no le pones límite. Cuando uno no dice nada cuando tiene que hacerlo uno es cómplice. El primer día hay que intervenir porque ese día es fácil de cambiar, pero cuando ya le has dejado todo el terreno que vas a cambiar. Es interesante la complicidad de esa familia para que esa niña no sea maltratada y ese niño no sea un maltratador. |